BioGio
Poeta recién llegado
Una triste despedida,
mañana partirás matando ilusiones,
el destino nos jugo una mala,
esta vez no habrá un hasta mañana,
esta vez mi niña; será un hasta luego.
Yo lloro y tu me consuelas,
intentas ser fuerte,
nos indica el adiós la noche que cae a lo lejos,
te tomo entre mis manos y te beso,
te abrazo fuerte,
no quiero que esto termine.
Tú callas,
mi suerte se refleja en tus ojos,
esos ojos que adore tanto,
al final te rendirás y tu llanto se unirá al mío,
dos locos enamorados llorando bajo la luna.
Yo no puedo creer lo que esta pasando,
dejé pasar el tiempo desde que me enamoré de ti.
Yo viví este amor en silencio,
pensaba confesártelo en el futuro,
y mírame ahora que de mi te despides,
te despides y tu amor corre más rápido,
como manantial fluye por mis venas.
Deseo que seas feliz,
que en tu dicha encuentres un amor sincero,
no quisiera que te fueras,
sin tí siento como muero.
Al fin sueltas mis manos,
es hora de que partas,
miro tus ojos que me ven dulces como siempre,
quisiera mirarlos por siempre.
Tu rostro recorro y mis manos tiemblan,
esa carita de ángel que me tiene rendido,
sellas con un beso este dolor mío, este adiós,
te marchas y te grito: ¡Te amo!
un te amo que se eleva suavemente,
se eleva y se marcha como una hoja...
una hoja que nunca vuelve.
Erick Giovanni Navarro Cárdenas
15 de agosto de 2006
Gracias por leer esta pieza de hace 6 años, momentos románticos...
mañana partirás matando ilusiones,
el destino nos jugo una mala,
esta vez no habrá un hasta mañana,
esta vez mi niña; será un hasta luego.
Yo lloro y tu me consuelas,
intentas ser fuerte,
nos indica el adiós la noche que cae a lo lejos,
te tomo entre mis manos y te beso,
te abrazo fuerte,
no quiero que esto termine.
Tú callas,
mi suerte se refleja en tus ojos,
esos ojos que adore tanto,
al final te rendirás y tu llanto se unirá al mío,
dos locos enamorados llorando bajo la luna.
Yo no puedo creer lo que esta pasando,
dejé pasar el tiempo desde que me enamoré de ti.
Yo viví este amor en silencio,
pensaba confesártelo en el futuro,
y mírame ahora que de mi te despides,
te despides y tu amor corre más rápido,
como manantial fluye por mis venas.
Deseo que seas feliz,
que en tu dicha encuentres un amor sincero,
no quisiera que te fueras,
sin tí siento como muero.
Al fin sueltas mis manos,
es hora de que partas,
miro tus ojos que me ven dulces como siempre,
quisiera mirarlos por siempre.
Tu rostro recorro y mis manos tiemblan,
esa carita de ángel que me tiene rendido,
sellas con un beso este dolor mío, este adiós,
te marchas y te grito: ¡Te amo!
un te amo que se eleva suavemente,
se eleva y se marcha como una hoja...
una hoja que nunca vuelve.
Erick Giovanni Navarro Cárdenas
15 de agosto de 2006
Gracias por leer esta pieza de hace 6 años, momentos románticos...