solangel
Poeta fiel al portal
Despídete amor de San Petersburgo,
hazlo sin sorpresa y sin llevarte méritos
dejando que el avión sorprenda en su vuelo
este alejarnos, para no llamarnos.
Congoja de ojivas en blancas promesas
de un fuerte estruendo numerado.
A eso le dicen amor.
Le dicen lo innombrable;
admiración existencial infame
de religiosa promiscuidad o luces.
Hay que decir adiós a la ciudad de amor,
lejos está después de la partida
esa seguridad serena
de saber que fue por bien.
hazlo sin sorpresa y sin llevarte méritos
dejando que el avión sorprenda en su vuelo
este alejarnos, para no llamarnos.
Congoja de ojivas en blancas promesas
de un fuerte estruendo numerado.
A eso le dicen amor.
Le dicen lo innombrable;
admiración existencial infame
de religiosa promiscuidad o luces.
Hay que decir adiós a la ciudad de amor,
lejos está después de la partida
esa seguridad serena
de saber que fue por bien.