Daniela Cifelli
Poeta recién llegado
Ya pasó, ya te dije adiós,
Dos palabras preparadas tenía,
Una palabra te dije,
Desde aquel día que te fuiste
Y nunca te expresé lo que tanto te quería.
Con tu mirada todo me lo decías,
En algún momento te provoqué, me provocaste,
Pero por otro camino te has de ir
Y sin tu boca me cautivaste.
¡¿Cómo hacer amor mío?!
¡¿Cómo hago y paro el sufrimiento?!
En cada instante pensando en ti,
Aquí está la nostalgia que por vos descubrí.
Regresa y verás, cuenta te darás,
Siempre tuve la razón
Me dirijo a vos con la verdad,
Te hablo desde el corazón.
Cada segundo tu ausencia me enamora,
Me enamora al castigo atado sin tu amor,
Un amor perdido, semejante al fugitivo,
Aquel contradictorio y sin embargo lo persigo
Voltea la mirada, regresa conmigo,
Ella nunca te amará como te amo yo.
Adiós, es la palabra que todos odiamos
Cuando va dirigida a quien queremos,
Se escapa el alma con la despedida,
Es la expresión por la que todos corremos.
Y a pesar de esta sirena sin armonía,
Del color de la sangre pintado en
Un cuadro de primavera, de un pozo
Lleno de esmeraldas en el raudal torrente,
De este corazón sin sangre fuerte,
Que trata de remendar el traje de gala
Que te colocaste al dejar una sutil
Y pretenciosa estela en tu adiós,
No habrá persona con quien comparar
El insípido aroma de la vida sin tu amor.
Dos palabras preparadas tenía,
Una palabra te dije,
Desde aquel día que te fuiste
Y nunca te expresé lo que tanto te quería.
Con tu mirada todo me lo decías,
En algún momento te provoqué, me provocaste,
Pero por otro camino te has de ir
Y sin tu boca me cautivaste.
¡¿Cómo hacer amor mío?!
¡¿Cómo hago y paro el sufrimiento?!
En cada instante pensando en ti,
Aquí está la nostalgia que por vos descubrí.
Regresa y verás, cuenta te darás,
Siempre tuve la razón
Me dirijo a vos con la verdad,
Te hablo desde el corazón.
Cada segundo tu ausencia me enamora,
Me enamora al castigo atado sin tu amor,
Un amor perdido, semejante al fugitivo,
Aquel contradictorio y sin embargo lo persigo
Voltea la mirada, regresa conmigo,
Ella nunca te amará como te amo yo.
Adiós, es la palabra que todos odiamos
Cuando va dirigida a quien queremos,
Se escapa el alma con la despedida,
Es la expresión por la que todos corremos.
Y a pesar de esta sirena sin armonía,
Del color de la sangre pintado en
Un cuadro de primavera, de un pozo
Lleno de esmeraldas en el raudal torrente,
De este corazón sin sangre fuerte,
Que trata de remendar el traje de gala
Que te colocaste al dejar una sutil
Y pretenciosa estela en tu adiós,
No habrá persona con quien comparar
El insípido aroma de la vida sin tu amor.
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