sara0305
Poeta fiel al portal
Estas manos que se hicieron para cubrirte
de cada noche aletargada sin ganas de despertar;
ahora se baten como pájaros mancos
agonizando en cada cárcel de tu albedrío
Mis labios, los profanadores de tu inocencia,
aquellos entonando hechizos para alejarte del olvido;
-se cierran como moluscos-
llenándose de polvo y ceniza por el antaño
-y se encogen sin pronunciar una penitencia-
Mis ojos son los verdaderos mártires de tu despedida:
a ellos les tocó contemplar tu metamorfosis
asimilar la realidad de cada gesto nuevo de tu cara
defenderse ,tras las pestañas, cuando te marchabas
y llorar, llorar como si eso fuera el alivio del alma.
En unísono con mi carne y mi espíritu derrotados
con todos mis sentidos perpetrados en tu sombra
me alejo por las venas de un horizonte sin huellas
pero antes me despojo de este cuerpo
encadenado a la época de nuestra primavera.
Sara Montaño
Derechos Reservados
de cada noche aletargada sin ganas de despertar;
ahora se baten como pájaros mancos
agonizando en cada cárcel de tu albedrío
Mis labios, los profanadores de tu inocencia,
aquellos entonando hechizos para alejarte del olvido;
-se cierran como moluscos-
llenándose de polvo y ceniza por el antaño
-y se encogen sin pronunciar una penitencia-
Mis ojos son los verdaderos mártires de tu despedida:
a ellos les tocó contemplar tu metamorfosis
asimilar la realidad de cada gesto nuevo de tu cara
defenderse ,tras las pestañas, cuando te marchabas
y llorar, llorar como si eso fuera el alivio del alma.
En unísono con mi carne y mi espíritu derrotados
con todos mis sentidos perpetrados en tu sombra
me alejo por las venas de un horizonte sin huellas
pero antes me despojo de este cuerpo
encadenado a la época de nuestra primavera.
Sara Montaño
Derechos Reservados