Jesús Martínez Alcolea
Poeta recién llegado
A pesar de varios años
yo recuerdo aún el daño
que tu marcha me causó
al oír tu repentino adiós.
Entonces me acostumbré a no verte
definitivamente te di por perdida
manteníamos contacto y podía llamarte
no salías definitivamente de mi vida.
Seguíamos siendo amigos
me tenías a la espera
para ti un simple conocido
alguien que se desespera.
Creí que nunca te vería
empezaba a estar bien
has abierto mis heridas
teniendo que aparecer.
Me has pedido otra oportunidad
has tenido la desfachatez
cuando estoy a gusto con mi soledad
tú has tenido que volver.
Y en un momento inesperado
aprovecharé el caprichoso destino
para devolverte el cruel castigo
que me infligiste en el pasado.
No creas que lo hago por venganza
sino para que pruebes la semejanza
entre el dolor que he sufrido
y tu corazón malherido.
No te mereces ninguna otra cosa
no hay segundas oportunidades
nuestro amor está ya en una fosa
asumiremos las nuevas realidades.
yo recuerdo aún el daño
que tu marcha me causó
al oír tu repentino adiós.
Entonces me acostumbré a no verte
definitivamente te di por perdida
manteníamos contacto y podía llamarte
no salías definitivamente de mi vida.
Seguíamos siendo amigos
me tenías a la espera
para ti un simple conocido
alguien que se desespera.
Creí que nunca te vería
empezaba a estar bien
has abierto mis heridas
teniendo que aparecer.
Me has pedido otra oportunidad
has tenido la desfachatez
cuando estoy a gusto con mi soledad
tú has tenido que volver.
Y en un momento inesperado
aprovecharé el caprichoso destino
para devolverte el cruel castigo
que me infligiste en el pasado.
No creas que lo hago por venganza
sino para que pruebes la semejanza
entre el dolor que he sufrido
y tu corazón malherido.
No te mereces ninguna otra cosa
no hay segundas oportunidades
nuestro amor está ya en una fosa
asumiremos las nuevas realidades.