Mary Mura
Poeta veterano en el portal
Adiós
Sentado estaba solitario en aquel cuarto oscuro,
mirando el papel mojado con sus lagrimas
sin poder volcar en él, palabra alguna
que hiciera menos dolorosa la despedida.
Para aquellos que tanto le amaban,
y a los que el amó incondicionalmente.
Se sentía cansado de tanta lucha,
ya no tenia ganas de sortear travesías.
Con su velero cargado de utopías.
ya no quería anclarse en puerto alguno,
porque sintió perdido su horizonte
en ese instante quebrada su esperanza .
Decidió cortar amarras con la vida,
para sentirse libre en su partida.
Si era cobarde, aún no lo sabía
pasado aquel triste momento.
Ya no acudieron frases a su mente
y así su mano temblorosa y débil,
solo pudo escribir con letra tenue
la palabra Perdón
Sentado estaba solitario en aquel cuarto oscuro,
mirando el papel mojado con sus lagrimas
sin poder volcar en él, palabra alguna
que hiciera menos dolorosa la despedida.
Para aquellos que tanto le amaban,
y a los que el amó incondicionalmente.
Se sentía cansado de tanta lucha,
ya no tenia ganas de sortear travesías.
Con su velero cargado de utopías.
ya no quería anclarse en puerto alguno,
porque sintió perdido su horizonte
en ese instante quebrada su esperanza .
Decidió cortar amarras con la vida,
para sentirse libre en su partida.
Si era cobarde, aún no lo sabía
pasado aquel triste momento.
Ya no acudieron frases a su mente
y así su mano temblorosa y débil,
solo pudo escribir con letra tenue
la palabra Perdón