Cristal89
Poeta recién llegado
Igual que las diminutas gotas de rocío
resbalan sobre las hojas de los árboles,
las lágrimas que brotan de mis ojos dibujan
senderos sobre mis mejillas.
Mi mirada se pierde en el horizonte,
en su intento por huir de la realidad.
Permanezco inmóvil, tanto que podrían
confundirme con una estatua de piedra,
tan fría y tan falta de vida.
Mi rostro, inexpresivo, imperturbable,
recorrido por amargas lágrimas,
no dejan descubrir el inmenso dolor
que me causa esta despedida.
Te miro y comprendo que todas
mis súplicas, son en vano.
-No hay esperanza-
Siento como mi corazón se retuerce
de dolor al escuchar tu voz.
Quisiera que fuera un sueño,
pero no lo es, te aferraste a ella,
a la muerte, quien fue la ganadora.
La hora llegó y sólo queda por decir
ADIOS
resbalan sobre las hojas de los árboles,
las lágrimas que brotan de mis ojos dibujan
senderos sobre mis mejillas.
Mi mirada se pierde en el horizonte,
en su intento por huir de la realidad.
Permanezco inmóvil, tanto que podrían
confundirme con una estatua de piedra,
tan fría y tan falta de vida.
Mi rostro, inexpresivo, imperturbable,
recorrido por amargas lágrimas,
no dejan descubrir el inmenso dolor
que me causa esta despedida.
Te miro y comprendo que todas
mis súplicas, son en vano.
-No hay esperanza-
Siento como mi corazón se retuerce
de dolor al escuchar tu voz.
Quisiera que fuera un sueño,
pero no lo es, te aferraste a ella,
a la muerte, quien fue la ganadora.
La hora llegó y sólo queda por decir
ADIOS
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