Maktú
Poeta que considera el portal su segunda casa
Admiro al corazón que a nada obliga
poniendo su latir sobre mi mesa;
lo admiro cuando a versos me regresa
amándome a la vez que me fustiga.
Admiro su expresión latiendo amiga
curándome la boca si me besa;
admiro su sinceridad traviesa
que salva mientras todo me castiga.
Del son que de su pecho salta al mío
consigo lo que nadie puede darme:
la fuerza que supera el desafío.
Al son que visceral quiere empinarme
me entrego dando senda al desvarío
pues sólo a su locura quiero atarme.
poniendo su latir sobre mi mesa;
lo admiro cuando a versos me regresa
amándome a la vez que me fustiga.
Admiro su expresión latiendo amiga
curándome la boca si me besa;
admiro su sinceridad traviesa
que salva mientras todo me castiga.
Del son que de su pecho salta al mío
consigo lo que nadie puede darme:
la fuerza que supera el desafío.
Al son que visceral quiere empinarme
me entrego dando senda al desvarío
pues sólo a su locura quiero atarme.