adolescencia

jose villa

Poeta que considera el portal su segunda casa

siempre hablábamos de lo mismo


mujeres

las que nos gustaban
las que nos calentaban
las que nos gustaban y nos calentaban
las que les comerías el coño toda la noche
las que te follarías aunque estuvieran menstruando
o llevaran una semana sin bañarse
o las dos cosas;
las que llevarías contigo a una isla desierta
o de vacaciones a hawai
o abajo del puente a ver pasar el río;
las que te follarías tapándoles la cara con una almohada
o en un cuarto muy oscuro
o poniéndolas bocabajo;
las que sólo citarías para verlas en un cine
o adentro del carro una noche lluviosa
o en un cementerio en la madrugada
o al fondo del cañón del colorado en temporada baja
-y sólo si tenías la certeza de que te comerías una rosca-
las que estaban mejor que las hijas
incluso mejor que las nietas
y no te habría importado que hubiesen sido tu madre
ni cometer eventualmente incesto;
las que te follarías borracho a medias
o borracho hasta el culo
o borracho y drogado;
las que te follarías después de llevar un año sin follar
o de llevar dos años sin follar
o si te apuntasen con una pistola;
las que te follarías si quedaran tan sólo
diez minutos para el fin del mundo
y no hubiera ninguna otra disponible
y ni tan siquiera un perro;

las que te follarías si se hacían cirugía
o se ponían a dieta y bajaban 30 kilos
o heredaban de pronto dos millones;
las que poniéndoles medio kilo de maquillaje
minifalda y tacones y liguero negro
seguro te la paraban;
las que a lo mejor en un par de años se ponían buenas
o se les quitaba el acné
o se les desinflaban los cachetes
así que más valía ir haciendo méritos
por si acaso;

las que te follarías si tuvieras 75 años
y estuvieras abandonado en un asilo
sin dinero y sin futuro y desahuciado
y un día de pronto te sobreviniera una erección milagrosa
y tal vez no fueses a tener otra nunca más


de las otras mujeres nunca hablábamos

de las otras ni siquiera nos enteramos de que existían

hasta que nos casamos con ellas



 
Última edición:
Ja ja ja
dulce vida de casados .
Por eso no me he casado
dicen que esas firmas están malditas.
Y conste, yo soy buena pero no me sale
un hombre con el valor de pedirme matrimonio.
Será porque como dices, de las que no se hablan
es porque no se conocen hasta que se casan.
Ja ja ja por eso no tengo está historia tan fantástica.
Besos de una novicia que no conoces .
 
don José
lo noto algo resentido y no es correcto meter en la misma bolsa a todas las esposas.
Usted se acuerda de aquella novia que compartimos? Recuerda que le gustaba que se la metieran por todos lados?
Pues hoy está en Guadalajara dando catequesis en la parroquia del Santísimo Sacramento, tiene cinco hijos y un marido que cotiza en bolsa.
Recuerdas aquella putilla que conocimos en Puerto Vallarta. El otro día me la encontré en Irapuato recolectando donativos para las jirafas de Kenia. Tiene tres hijos y su marido es el cónsul de Kenia en Mx. etc etc
José hombre, no todas son iguales a la jodida testícula de Jesuá.
 
Personalmente, me gustó, empieza algo rudo pero termina tierno.





"La vida es aquello que nos sucede mientras estamos ocupados haciendo otros planes" John Lennon
 
Última edición:
en la adolescencia se piensas todas estas pendejadas muy buenas,
pero ya cuando uno se cansa, sabe realmente lo que le toca...
un gusto leerle Villa...
 

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