Carolina adrian
Poeta asiduo al portal
En una noche de palabras
un poeta escribió
mas frases turbulentas
en su libreta vio.
Un piropo para su belleza
y un informe sobre la chaqueta,
no se había dado cuenta
que entre su pantalón
se haya el circo de su pasional imaginación.
Miro el reloj y el televisor encendió
su aburrimiento se extinguió,
ante su mano, venganza cobro,
una película erótica
sobre sus ojos paso.
Una cara de promesas
y otra que juraba
dejarse venir,
imágenes en su cabeza
de una baja actriz.
Mientras una mano ocupada
la otra gozosa jalaba
Las ganas de autosatisfacer
eran casi las mismas que acariciar
una chica de burdel.
La miraba lo delataba
su respiración se agitaba,
el frio de esa noche desapareció
y se imagino a una sirena
que pronto se convirtió
en el orgasmo perfecto
y un gemido de acción.
Al cumplir su cometido
su aburrimiento ceso.
El sueño lo tiro
mas su acto lo delato
morfeo lo vio
y un sueño le regalo.
A la mañana siguiente
el adolescente despertó
su brazo cansado estaba
y su animo lo levanto.
La carpa se había retirado
y un buen recuerdo le dejo,
convirtiendo su pasión
en solo palabras que olvido.
un poeta escribió
mas frases turbulentas
en su libreta vio.
Un piropo para su belleza
y un informe sobre la chaqueta,
no se había dado cuenta
que entre su pantalón
se haya el circo de su pasional imaginación.
Miro el reloj y el televisor encendió
su aburrimiento se extinguió,
ante su mano, venganza cobro,
una película erótica
sobre sus ojos paso.
Una cara de promesas
y otra que juraba
dejarse venir,
imágenes en su cabeza
de una baja actriz.
Mientras una mano ocupada
la otra gozosa jalaba
Las ganas de autosatisfacer
eran casi las mismas que acariciar
una chica de burdel.
La miraba lo delataba
su respiración se agitaba,
el frio de esa noche desapareció
y se imagino a una sirena
que pronto se convirtió
en el orgasmo perfecto
y un gemido de acción.
Al cumplir su cometido
su aburrimiento ceso.
El sueño lo tiro
mas su acto lo delato
morfeo lo vio
y un sueño le regalo.
A la mañana siguiente
el adolescente despertó
su brazo cansado estaba
y su animo lo levanto.
La carpa se había retirado
y un buen recuerdo le dejo,
convirtiendo su pasión
en solo palabras que olvido.
Es un poema un poco Picante, pero no creo que sea lo suficiente, como para ponerlo en adultos.