jorgeluis
Poeta fiel al portal
Adoración a la mala vida.
Enquistado en el sopor
de la noche,
que no duerme,
parecido a un cadáver
sonriente,
esclavo del humo,
el alcohol y las mujeres.
Provocándome,
desgastándome,
vilipendiándome
a preguntas
que no logro contestarme.
Tan vacío y flaco,
tan ido, tan encogido
tan metido dentro
pero en el exilio
de los placeres terrenales
de la sodomía sin caricias
que logró de lleno
conquistarme.
Apagando la luz
que encendí
para escribir medianias
que jamás leerán
mientras viva;
papeles como fracasos
de una vida
que trastorno
espejismos de alegría,
en el más cruel de los ocasos.
Peleando casi inerte
con la armas
con las que un pelele
se defiende,
del miedo al miedo
de volver a verme,
sin poder levantar
las manos del suelo,
manchándome alma y cuerpo
de tormento, burlas,
y líquidas deyecciones.
Con el deseo final,
ayuno de vanidad
de antes de morir
coronar la madrugada
disoluta de exacerbada
lascivia y venenos,
con la lengua tiznada,
de carmín enloquecida
deslizándose por donde
penetra el hielo
y, el fuego del pecado
cada días.
Volcanes de sexo,
Adoración a la mala vida.
Enquistado en el sopor
de la noche,
que no duerme,
parecido a un cadáver
sonriente,
esclavo del humo,
el alcohol y las mujeres.
Provocándome,
desgastándome,
vilipendiándome
a preguntas
que no logro contestarme.
Tan vacío y flaco,
tan ido, tan encogido
tan metido dentro
pero en el exilio
de los placeres terrenales
de la sodomía sin caricias
que logró de lleno
conquistarme.
Apagando la luz
que encendí
para escribir medianias
que jamás leerán
mientras viva;
papeles como fracasos
de una vida
que trastorno
espejismos de alegría,
en el más cruel de los ocasos.
Peleando casi inerte
con la armas
con las que un pelele
se defiende,
del miedo al miedo
de volver a verme,
sin poder levantar
las manos del suelo,
manchándome alma y cuerpo
de tormento, burlas,
y líquidas deyecciones.
Con el deseo final,
ayuno de vanidad
de antes de morir
coronar la madrugada
disoluta de exacerbada
lascivia y venenos,
con la lengua tiznada,
de carmín enloquecida
deslizándose por donde
penetra el hielo
y, el fuego del pecado
cada días.
Volcanes de sexo,
Adoración a la mala vida.