elquecomienza
Poeta fiel al portal
Te dije una noche:
Amaré la tierra y sus habitantes
en tu nombre.
Me consagraré al universo
cuando tus pasos escuche
en soledad.
Me rendiré a todos los perfumes
del mundo cuando la habitación,
testigo del amor, guarde luto
por nuestros difuntos amores.
Amaré el flujo y el reflujo
de los mares cuando tus
orgasmos pertenezcan
a la luna y estés oculta
a la mirada de los hombres.
Me refugiaré en el ocaso,
cuando tus ojos se cierren
y tus huesos descansen
en tierra apacible;
pero mientras ello
no ocurra, seré el sacerdote
de tu culto y te edificaré
un templo.
Amaré la tierra y sus habitantes
en tu nombre.
Me consagraré al universo
cuando tus pasos escuche
en soledad.
Me rendiré a todos los perfumes
del mundo cuando la habitación,
testigo del amor, guarde luto
por nuestros difuntos amores.
Amaré el flujo y el reflujo
de los mares cuando tus
orgasmos pertenezcan
a la luna y estés oculta
a la mirada de los hombres.
Me refugiaré en el ocaso,
cuando tus ojos se cierren
y tus huesos descansen
en tierra apacible;
pero mientras ello
no ocurra, seré el sacerdote
de tu culto y te edificaré
un templo.
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