Robsalz
Poeta que considera el portal su segunda casa
Me recordaste a un gran beso dulce
que me visitó en medio de un día soleado,
tus perfumes, un amor que nunca tuve
ni el día de los enamorados.
Viniste cálida y hermosa como la mañana
cortando minutos para aparecer,
tu silueta desnuda en mi ventana
como los frutos del Edén.
Colecciono sostenes de colores
de esos que desatas frente a mí,
labiales que se pintan como soles
en mi cuerpo haciendo un festín.
Y hay un adulterio de caricias
que juegan a las escondidas cada noche,
qué suerte tiene la pijama que te cobija
y dichosa es la almohada que te recoge.
Me recordaste un poema que olvidaba,
una novela que leí hace más de un mes,
tienes una sonrisa que es de magia
y yo soy aficionado a tu querer.
La saliva tiene apariencia a alfombra roja,
tu voz tiene una premier en pleno Cannes,
te digo que hoy me duermo entre la sombra
de los besos que dejaste al estrenarme.
Y hay un adulterio de palabras
que dijimos mientras apagábamos las luces,
mis dedos caminan bajo tu espalda
y no hay ni un sol que nos deslumbre.
que me visitó en medio de un día soleado,
tus perfumes, un amor que nunca tuve
ni el día de los enamorados.
Viniste cálida y hermosa como la mañana
cortando minutos para aparecer,
tu silueta desnuda en mi ventana
como los frutos del Edén.
Colecciono sostenes de colores
de esos que desatas frente a mí,
labiales que se pintan como soles
en mi cuerpo haciendo un festín.
Y hay un adulterio de caricias
que juegan a las escondidas cada noche,
qué suerte tiene la pijama que te cobija
y dichosa es la almohada que te recoge.
Me recordaste un poema que olvidaba,
una novela que leí hace más de un mes,
tienes una sonrisa que es de magia
y yo soy aficionado a tu querer.
La saliva tiene apariencia a alfombra roja,
tu voz tiene una premier en pleno Cannes,
te digo que hoy me duermo entre la sombra
de los besos que dejaste al estrenarme.
Y hay un adulterio de palabras
que dijimos mientras apagábamos las luces,
mis dedos caminan bajo tu espalda
y no hay ni un sol que nos deslumbre.