Rosario de Cuenca Esteban
Verso Suelto
Llama la Vida
a los grandes esfuerzos,
en la admiración de los cambios
de los tremendos peldaños que suben.
Respira la Vida quitándose velos
negruras y espantapájaros de negro,
que viene la llamada de los azules espacios
que asoman las cuerdas caídas, hechas pedazos.
Rueda la Vida haciéndote ver las cascadas de mil bríos
que morían cansados y de tenue luz mortecina se vestían,
y te avisa de que des el gran paso, que saltes al alto muy alto
con ganas, con llamas que te has encendido para poder ver, observar.
Guardas la Vida entre mantillas de malas sentencias que te hicieron recorrer
pero que ahora, con calma ya sin avaricia, te duermes un día para poder florecer,
y canta el Espíritu que por fin se desviste de un cuerpo marchito para llegar al Edén
que espera encantado con dulce sonrisa el regreso, al ver que al fin un hijo crecido.
¡Adulto!
Rosario de Cuenca Esteban