Littera
Poeta asiduo al portal
Aquellos labios tiernos y encarnados
que con canto de acuáticas sirenas
os llaman a probar sus azucenas
por de los vuestros se sentir besados,
si veros no queréis aprisionados
en mudables y pérfidas arenas,
en ingratas e impúdicas cadenas,
ni por dulce licor envenenados,
nunca, ingenuos y jóvenes amantes,
aunque la mano treme, el pecho vibre,
oséis tocar en ciego, errado impulso:
mirad que, si llamean cual diamantes,
de hoy más serán coyunda que os delibre
la libertad y, ruda, oprima el pulso.
Con semblante convulso,
de tal modo os advierte el triste Licio,
por amor asomado al precipicio.
que con canto de acuáticas sirenas
os llaman a probar sus azucenas
por de los vuestros se sentir besados,
si veros no queréis aprisionados
en mudables y pérfidas arenas,
en ingratas e impúdicas cadenas,
ni por dulce licor envenenados,
nunca, ingenuos y jóvenes amantes,
aunque la mano treme, el pecho vibre,
oséis tocar en ciego, errado impulso:
mirad que, si llamean cual diamantes,
de hoy más serán coyunda que os delibre
la libertad y, ruda, oprima el pulso.
Con semblante convulso,
de tal modo os advierte el triste Licio,
por amor asomado al precipicio.