Histrión
Poeta recién llegado
Me encanta serlo. Y sin embargo, algo hay de siniestro en ser esclavo de mi propio afán poético.
Esta frase originalmente nació en realidad para comentar una de mis partidas de ajedrez de torneo. Cuando tenía la victoria en mis manos, quise emprender una acción heroica y brillante: un afán de belleza que tan solo derrota me trajo.