nando sabido
Poeta recién llegado
Dejo de creerme necesario para nadie
y desisto tejer una urdimbre simulada,
no deseo el amor bendecido en una catacumba
o que se depositen mis caricias,
en un cuerpo frío que realquila los rostros.
Abandono la ciudad donde nunca he vivido,
acaso mutilando la esperanza en mi memoria
despues de haber desalojado a los afectos,
ingenuo pese a la evidencia
y con la mente cerrada a las adivinanzas.
Aferrado a los hilos de agua de la nieve,
intento convencerme
de que sólo existes en mis sueños.
.
y desisto tejer una urdimbre simulada,
no deseo el amor bendecido en una catacumba
o que se depositen mis caricias,
en un cuerpo frío que realquila los rostros.
Abandono la ciudad donde nunca he vivido,
acaso mutilando la esperanza en mi memoria
despues de haber desalojado a los afectos,
ingenuo pese a la evidencia
y con la mente cerrada a las adivinanzas.
Aferrado a los hilos de agua de la nieve,
intento convencerme
de que sólo existes en mis sueños.
.