Alfredo Grajales Sosa
Poeta que considera el portal su segunda casa
Mil noches apasionadas e inmensas
envueltos en deseos de aventura,
iluminamos una alcoba oscura
enfrascados en batallas muy intensas.
Buscando entre la piel las recompensas
gozamos los instantes, sin premura
extasiado admiraba tu figura
rogando a que bajaras tus defensas.
Terminado el fragor de la batalla
exhausto de escalar tus cordilleras
con orgullo presumo mi medalla.
Ansioso recorrí por tus veredas,
habiendo derribado la muralla
¡amanezco aferrado a tus caderas!
envueltos en deseos de aventura,
iluminamos una alcoba oscura
enfrascados en batallas muy intensas.
Buscando entre la piel las recompensas
gozamos los instantes, sin premura
extasiado admiraba tu figura
rogando a que bajaras tus defensas.
Terminado el fragor de la batalla
exhausto de escalar tus cordilleras
con orgullo presumo mi medalla.
Ansioso recorrí por tus veredas,
habiendo derribado la muralla
¡amanezco aferrado a tus caderas!
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