Afrodisiaca

Ayax

Poeta que considera el portal su segunda casa
Afrodisiaca

Bocabajo te has tendido
con tu mejilla en la sábana;
invitas con tu postura,
sin ropas y sin palabras,
a disfrutar tu paisaje
a la luz de mi mirada
que inicia su recorrido
en tu cabellera clara.


Tu pelo, medio ondulado,
a tus hombros los alcanza
y se extiende más allá
del comienzo de tu espalda.
Te sabes tersa y hermosa,
resuelta y afrodisiaca
y que tu juego amoroso
mi pasión, siempre, desata.


Me recreo en la planicie
cuya carne dulce y blanca
más erótica se torna
si más, mis pupilas bajan.
Sé que una tenue sonrisa,
aun sin yo contemplarla,
esbozas con un suspiro
que más excita mis ansias.


Mientras agónico el día
tiñe nubes de naranja
se parte una luna llena
en dos mitades exactas,
esculpiendo de ese modo,
más abajo de tu espalda,
con atrevido cincel,
caderas de ninfa grata.


Extasían a mis ojos,
tus medias lunas de nácar
que apenas miro tus muslos
que más abajo se alargan.
Intuyendo mi embeleso,
despacio, vuelves la cara
y, sonriendo, te me entregas,
divina y…¡afrodisiaca!.
 
Última edición:
Esplendoroso!! La sensualidad que desborda cada palabra y los detalles, crean magia. Como, si en lugar de leerlo, contemplará una pintura en la noche. De nuevo, encantada de leerte, poeta Ayax. Un saludo.
 
Última edición:
Hola Sila:
Te agradezco, sobremanera, tu visita y lindo comentario que has dejado en este poema. Gracias, Poetisa. Un cordial saludo.
 
Afrodisiaca

Boca abajo te has tendido
con tu mejilla en la sábana;
invitas con tu postura,
sin ropas y sin palabras,
a disfrutar tu paisaje
a la luz de mi mirada
que inicia su recorrido
en tu cabellera clara.


Tu pelo, medio ondulado,
a tus hombros los alcanza
y se extiende más allá
del comienzo de tu espalda.
Te sabes tersa y hermosa,
resuelta y afrodisiaca
y que tu juego amoroso
mi pasión, siempre, desata.


Me recreo en la planicie
cuya carne dulce y blanca
más erótica se torna
si más, mis pupilas bajan.
Sé que una tenue sonrisa,
aun sin yo contemplarla,
esbozas con un suspiro
que más excita mis ansias.


Mientras agónico el día
tiñe nubes de naranja
se parte una luna llena
en dos mitades exactas,
esculpiendo de ese modo,
más abajo de tu espalda,
con atrevido cincel,
caderas de ninfa grata.


Extasian tanto, a mis ojos,
tus medias lunas de nácar
que apenas miro tus muslos
que más abajo se alargan.
Intuyendo mi embeleso,
despacio, vuelves la cara
y, sonriendo, te me entregas,
divina y…¡afrodisiaca!.
Una faceta del amor que se explora y bulle en las arterias.
Magnífico poema, hilvanado delicadamente. Hermoso. Julius
 
Impresionante, delicada y exquisita su manera de prendar en sensualidad cada uno de los versos, deja una mirada apasionada a cada lector en el corazón, bellisimo poema, saludos Alex
 
Afrodisiaca

Boca abajo te has tendido
con tu mejilla en la sábana;
invitas con tu postura,
sin ropas y sin palabras,
a disfrutar tu paisaje
a la luz de mi mirada
que inicia su recorrido
en tu cabellera clara.


Tu pelo, medio ondulado,
a tus hombros los alcanza
y se extiende más allá
del comienzo de tu espalda.
Te sabes tersa y hermosa,
resuelta y afrodisiaca
y que tu juego amoroso
mi pasión, siempre, desata.


Me recreo en la planicie
cuya carne dulce y blanca
más erótica se torna
si más, mis pupilas bajan.
Sé que una tenue sonrisa,
aun sin yo contemplarla,
esbozas con un suspiro
que más excita mis ansias.


Mientras agónico el día
tiñe nubes de naranja
se parte una luna llena
en dos mitades exactas,
esculpiendo de ese modo,
más abajo de tu espalda,
con atrevido cincel,
caderas de ninfa grata.


Extasian tanto, a mis ojos,
tus medias lunas de nácar
que apenas miro tus muslos
que más abajo se alargan.
Intuyendo mi embeleso,
despacio, vuelves la cara
y, sonriendo, te me entregas,
divina y…¡afrodisiaca!.

Estupendos versos apasionados en desenfrenos. Imágenes dibujadas con tu pluma la lírica del deseo en su máxima expresión.
Deja al lector con sus hormonas desordenas y locas. Saludos cordiales que tengas muy buena noche.-
 
Wowwww que lindura mi querido
Poeta, me encanto tu sutileza, bravoo.

Besitos dulces
Siby


Afrodisiaca

Boca abajo te has tendido
con tu mejilla en la sábana;
invitas con tu postura,
sin ropas y sin palabras,
a disfrutar tu paisaje
a la luz de mi mirada
que inicia su recorrido
en tu cabellera clara.


Tu pelo, medio ondulado,
a tus hombros los alcanza
y se extiende más allá
del comienzo de tu espalda.
Te sabes tersa y hermosa,
resuelta y afrodisiaca
y que tu juego amoroso
mi pasión, siempre, desata.


Me recreo en la planicie
cuya carne dulce y blanca
más erótica se torna
si más, mis pupilas bajan.
Sé que una tenue sonrisa,
aun sin yo contemplarla,
esbozas con un suspiro
que más excita mis ansias.


Mientras agónico el día
tiñe nubes de naranja
se parte una luna llena
en dos mitades exactas,
esculpiendo de ese modo,
más abajo de tu espalda,
con atrevido cincel,
caderas de ninfa grata.


Extasian tanto, a mis ojos,
tus medias lunas de nácar
que apenas miro tus muslos
que más abajo se alargan.
Intuyendo mi embeleso,
despacio, vuelves la cara
y, sonriendo, te me entregas,
divina y…¡afrodisiaca!.
 
Afrodisiaca

Boca abajo te has tendido
con tu mejilla en la sábana;
invitas con tu postura,
sin ropas y sin palabras,
a disfrutar tu paisaje
a la luz de mi mirada
que inicia su recorrido
en tu cabellera clara.


Tu pelo, medio ondulado,
a tus hombros los alcanza
y se extiende más allá
del comienzo de tu espalda.
Te sabes tersa y hermosa,
resuelta y afrodisiaca
y que tu juego amoroso
mi pasión, siempre, desata.


Me recreo en la planicie
cuya carne dulce y blanca
más erótica se torna
si más, mis pupilas bajan.
Sé que una tenue sonrisa,
aun sin yo contemplarla,
esbozas con un suspiro
que más excita mis ansias.


Mientras agónico el día
tiñe nubes de naranja
se parte una luna llena
en dos mitades exactas,
esculpiendo de ese modo,
más abajo de tu espalda,
con atrevido cincel,
caderas de ninfa grata.


Extasian tanto, a mis ojos,
tus medias lunas de nácar
que apenas miro tus muslos
que más abajo se alargan.
Intuyendo mi embeleso,
despacio, vuelves la cara
y, sonriendo, te me entregas,
divina y…¡afrodisiaca!.

Excelentes y pasionales versos nos regalas amigo Ayax. Es un placer perderse en su lectura a estas horas de la madrugada donde el silencio invita a su lectura.
Un fuerte abrazo para Mejico y feliz Navidad.
 
Hola Rainbow:
Como siempre, amigo, es un placer encontrar tu amable comentario en mis letras. Gracias, Poeta. Un cordial saludo.
 
Hola Catia-Love:
Gracias por dejar tu grato comentario en este romance, Poetisa. Siempre será un honor que visites mis letras. Un cordial saludo.
 
Hola Halcón:
Te agradezco, amigo, tu visita y amable comentario en estas letras. Gracias, Poeta. Saludos.
 
Afrodisiaca

Boca abajo te has tendido
con tu mejilla en la sábana;
invitas con tu postura,
sin ropas y sin palabras,
a disfrutar tu paisaje
a la luz de mi mirada
que inicia su recorrido
en tu cabellera clara.


Tu pelo, medio ondulado,
a tus hombros los alcanza
y se extiende más allá
del comienzo de tu espalda.
Te sabes tersa y hermosa,
resuelta y afrodisiaca

y que tu juego amoroso
mi pasión, siempre, desata.


Me recreo en la planicie
cuya carne dulce y blanca
más erótica se torna
si más, mis pupilas bajan.
Sé que una tenue sonrisa,
aun sin yo contemplarla,
esbozas con un suspiro
que más excita mis ansias.


Mientras agónico el día
tiñe nubes de naranja
se parte una luna llena
en dos mitades exactas,
esculpiendo de ese modo,
más abajo de tu espalda,
con atrevido cincel,
caderas de ninfa grata.


Extasian tanto, a mis ojos,
tus medias lunas de nácar
que apenas miro tus muslos
que más abajo se alargan.
Intuyendo mi embeleso,
despacio, vuelves la cara
y, sonriendo, te me entregas,
divina y…¡afrodisiaca!.
un suculento poema, lleno de pasión, pero debes corregir algunas fallas ortográficas, saludos
 
Hola Siby:
Gracias, amiga, por tu amable visita a este romance. Me es muy grato encontrarte en mis letras. Un abrazo, Poetisa.
 
Afrodisiaca

Boca abajo te has tendido
con tu mejilla en la sábana;
invitas con tu postura,
sin ropas y sin palabras,
a disfrutar tu paisaje
a la luz de mi mirada
que inicia su recorrido
en tu cabellera clara.


Tu pelo, medio ondulado,
a tus hombros los alcanza
y se extiende más allá
del comienzo de tu espalda.
Te sabes tersa y hermosa,
resuelta y afrodisiaca
y que tu juego amoroso
mi pasión, siempre, desata.


Me recreo en la planicie
cuya carne dulce y blanca
más erótica se torna
si más, mis pupilas bajan.
Sé que una tenue sonrisa,
aun sin yo contemplarla,
esbozas con un suspiro
que más excita mis ansias.


Mientras agónico el día
tiñe nubes de naranja
se parte una luna llena
en dos mitades exactas,
esculpiendo de ese modo,
más abajo de tu espalda,
con atrevido cincel,
caderas de ninfa grata.


Extasian tanto, a mis ojos,
tus medias lunas de nácar
que apenas miro tus muslos
que más abajo se alargan.
Intuyendo mi embeleso,
despacio, vuelves la cara
y, sonriendo, te me entregas,
divina y…¡afrodisiaca!.
Extasis entre esas formalidades de una pasion amorosa que
se inculca como entrega necesaria. desmenuzado ejemplo
de esas capturas ofrecidas desde el instinto más humano,
el amor. mis aplausos. saludos de luzyabsenta
 
Hola Darkness:
Te agradezco, sinceramente, tu grata presencia en este poema. Gracias, Poetisa; siempre es un lindo estímulo encontrar tus amables comentarios en mis letras. Un beso.
 
Afrodisiaca

Bocabajo te has tendido
con tu mejilla en la sábana;
invitas con tu postura,
sin ropas y sin palabras,
a disfrutar tu paisaje
a la luz de mi mirada
que inicia su recorrido
en tu cabellera clara.


Tu pelo, medio ondulado,
a tus hombros los alcanza
y se extiende más allá
del comienzo de tu espalda.
Te sabes tersa y hermosa,
resuelta y afrodisiaca
y que tu juego amoroso
mi pasión, siempre, desata.


Me recreo en la planicie
cuya carne dulce y blanca
más erótica se torna
si más, mis pupilas bajan.
Sé que una tenue sonrisa,
aun sin yo contemplarla,
esbozas con un suspiro
que más excita mis ansias.


Mientras agónico el día
tiñe nubes de naranja
se parte una luna llena
en dos mitades exactas,
esculpiendo de ese modo,
más abajo de tu espalda,
con atrevido cincel,
caderas de ninfa grata.


Extasían a mis ojos,
tus medias lunas de nácar
que apenas miro tus muslos
que más abajo se alargan.
Intuyendo mi embeleso,
despacio, vuelves la cara
y, sonriendo, te me entregas,
divina y…¡afrodisiaca!.
Versos plenos de exquisita e intensa sensualidad, con una descripción que hace poner la piel de gallina a quien lo lea. Impresionante poema. Felicitaciones Ayax por su majestuosa poesía, saludos Daniel
 

MundoPoesía se mantiene gracias a la publicidad y al apoyo (opcional) de nuestra comunidad.

♥ Hacer una donación
Atrás
Arriba