Manu Gallegos
Poeta recién llegado
Mirífica e imponente
de beldad señera
de un carácter cabrío
ella es amable y sensiblera
de corazón dócil y bravío
es celosa y decente
atlética y de Dios devota
por eso jamás de nadie se deja ni se derrota
su semblante es noble
que si se enoja, se vuelve mandoble
ella es como la rosa
tiene su sonrisa franca
su epitelio color blanca
con un rostro tranquilo
que emana júbilo y paz
asi eres, tan sublime, así ella me aniquilo
me dejo preso en el alcatraz
de sus ojos soñadores
atrapado a sus delineadas cejas
tenues y bosquejas
aferrándome a su boca discreta de licores
y mejillas suaves y rojizas
antesalas del beso y las caricias
que al imaginarlo me paralizas
provocadora de mis ansias
que si pruebo de esas delicias
fulminado caigo postrado en ti
sobre tu cabello nochielo
suave como el terciopelo
enredadera de mis dedos consentí
cabello boscoso que niquela tu rostro
que cae ligero en tu hombro
donde mis manos postro
y dedos alfombro
para caerlos en tu pecho
que asoma leve tu busto
impoluto y robusto
aprisionado en ese lecho
donde redacto tu presencia
tu mítica y escultural figura
con absoluto respeto y anuencia
que es motivo de mi locura
que me desata mis tempestades
acarreadas a tu plano vientre
deshojando tus vanidades
plácidamente sin desconcentre
maniobrando hasta tu cintura
semejanza del reloj de arena
donde mi libídine apresura
circundar tu generosa cadera que enajena
y tus posaderas de guitarra
delirio que apacigua y amarra
albedrío solo de la mirada
que sin tacto preciso
mi pasión sobre ti controlada
en tus exuberantes muslos frondosos
donde rondan mis deseos mañosos
germinando en tu ángulo conciso
procreador de vida
magnifica afrodita y soñada progenitora...¡Advertida!
así eres afrodita tijuanense
deseada y amada
de todo el que te imagine y piense
dales desdén y retirada.
de beldad señera
de un carácter cabrío
ella es amable y sensiblera
de corazón dócil y bravío
es celosa y decente
atlética y de Dios devota
por eso jamás de nadie se deja ni se derrota
su semblante es noble
que si se enoja, se vuelve mandoble
ella es como la rosa
tiene su sonrisa franca
su epitelio color blanca
con un rostro tranquilo
que emana júbilo y paz
asi eres, tan sublime, así ella me aniquilo
me dejo preso en el alcatraz
de sus ojos soñadores
atrapado a sus delineadas cejas
tenues y bosquejas
aferrándome a su boca discreta de licores
y mejillas suaves y rojizas
antesalas del beso y las caricias
que al imaginarlo me paralizas
provocadora de mis ansias
que si pruebo de esas delicias
fulminado caigo postrado en ti
sobre tu cabello nochielo
suave como el terciopelo
enredadera de mis dedos consentí
cabello boscoso que niquela tu rostro
que cae ligero en tu hombro
donde mis manos postro
y dedos alfombro
para caerlos en tu pecho
que asoma leve tu busto
impoluto y robusto
aprisionado en ese lecho
donde redacto tu presencia
tu mítica y escultural figura
con absoluto respeto y anuencia
que es motivo de mi locura
que me desata mis tempestades
acarreadas a tu plano vientre
deshojando tus vanidades
plácidamente sin desconcentre
maniobrando hasta tu cintura
semejanza del reloj de arena
donde mi libídine apresura
circundar tu generosa cadera que enajena
y tus posaderas de guitarra
delirio que apacigua y amarra
albedrío solo de la mirada
que sin tacto preciso
mi pasión sobre ti controlada
en tus exuberantes muslos frondosos
donde rondan mis deseos mañosos
germinando en tu ángulo conciso
procreador de vida
magnifica afrodita y soñada progenitora...¡Advertida!
así eres afrodita tijuanense
deseada y amada
de todo el que te imagine y piense
dales desdén y retirada.