Afrodita

carlos lopez dzur

Poeta que considera el portal su segunda casa
Afrodita: diosa de la vegetación y la doble base
de toda vida, los dos principios, el masculino
y el femenino: Angel María Garibay



Aquí, en la vitalidad de mi ser, es donde más te urjo.
Tus ríos siento en mis venas. En las charcas
te encuentro de repente y miro la Luna
y ante una roca de carbuncio lito. Entonces en tu altar,
sacrificas demonios rojos que anduvieron conmigo.

Todas las primeras hiedras que encontré
en mi camino son tus pisadas. La gran concha
del mundo necesitas. No sólo la espuma de Citera
te alimentan; todo el que sigue tus rastros, Amada,
se enamora; sea cualquiera su rango entre los dioses.

Te alimentas de gozo, ya lo sé. El amor es tu fuerza;
La fertilidad tu alegría; la belleza, tu divina locura.

En la estancia de los seres mortales,
también gravitas, Cipris, y sobre lechos de pieles
de osos y leones, al pie de Monte Ida,
largas noches de placer das al elegido.

Engañaste al cojo antes
y después que contra tí hiciera burla.
En una red, se te puso cautiva, pentalfa lujuriosa.

Te humillaron las que de pudibundia viven
y los que, por venganza y celos, se creen
los dueños de tu alma
y de tu libertad y tus secretos.

En las aguas de Pafos te limpias y vuelves virgen
y en la Novena Esfera, en medio de las gónadas
del hombre, combates Tres Traidores y preparas
al Ego para que muera contigo.

5-09-1998 / «Teth mi serpiente» / libro inédito

http://clopezdzur.blogspot.com/2008/03/3-afrodita.html
 
Afrodita: diosa de la vegetación y la doble base
de toda vida, los dos principios, el masculino
y el femenino: Angel María Garibay



Aquí, en la vitalidad de mi ser, es donde más te urjo.
Tus ríos siento en mis venas. En las charcas
te encuentro de repente y miro la Luna
y ante una roca de carbuncio lito. Entonces en tu altar,
sacrificas demonios rojos que anduvieron conmigo.

Todas las primeras hiedras que encontré
en mi camino son tus pisadas. La gran concha
del mundo necesitas. No sólo la espuma de Citera
te alimentan; todo el que sigue tus rastros, Amada,
se enamora; sea cualquiera su rango entre los dioses.

Te alimentas de gozo, ya lo sé. El amor es tu fuerza;
La fertilidad tu alegría; la belleza, tu divina locura.

En la estancia de los seres mortales,
también gravitas, Cipris, y sobre lechos de pieles
de osos y leones, al pie de Monte Ida,
largas noches de placer das al elegido.

Engañaste al cojo antes
y después que contra tí hiciera burla.
En una red, se te puso cautiva, pentalfa lujuriosa.

Te humillaron las que de pudibundia viven
y los que, por venganza y celos, se creen
los dueños de tu alma
y de tu libertad y tus secretos.

En las aguas de Pafos te limpias y vuelves virgen
y en la Novena Esfera, en medio de las gónadas
del hombre, combates Tres Traidores y preparas
al Ego para que muera contigo.

5-09-1998 / «Teth mi serpiente» / libro inédito

http://clopezdzur.blogspot.com/2008/03/3-afrodita.html




Muy interesante . Ese final... me ha dibujado una sonrisa.
Estrellas ambarinas para su poema y un abrazo azul nítido
 
Afrodita: diosa de la vegetación y la doble base
de toda vida, los dos principios, el masculino
y el femenino: Angel María Garibay



Aquí, en la vitalidad de mi ser, es donde más te urjo.
Tus ríos siento en mis venas. En las charcas
te encuentro de repente y miro la Luna
y ante una roca de carbuncio lito. Entonces en tu altar,
sacrificas demonios rojos que anduvieron conmigo.

Todas las primeras hiedras que encontré
en mi camino son tus pisadas. La gran concha
del mundo necesitas. No sólo la espuma de Citera
te alimentan; todo el que sigue tus rastros, Amada,
se enamora; sea cualquiera su rango entre los dioses.

Te alimentas de gozo, ya lo sé. El amor es tu fuerza;
La fertilidad tu alegría; la belleza, tu divina locura.

En la estancia de los seres mortales,
también gravitas, Cipris, y sobre lechos de pieles
de osos y leones, al pie de Monte Ida,
largas noches de placer das al elegido.

Engañaste al cojo antes
y después que contra tí hiciera burla.

En una red, se te puso cautiva, pentalfa lujuriosa.

Te humillaron las que de pudibundia viven
y los que, por venganza y celos, se creen
los dueños de tu alma
y de tu libertad y tus secretos.

En las aguas de Pafos te limpias y vuelves virgen
y en la Novena Esfera, en medio de las gónadas
del hombre, combates Tres Traidores y preparas
al Ego para que muera contigo.

5-09-1998 / «Teth mi serpiente» / libro inédito

http://clopezdzur.blogspot.com/2008/03/3-afrodita.html

Me encantó este poema Carlos. Es una muestra de belleza y cultura.
Señalé en negrita algo que no llegué a comprender. Tampoco entendí por qué escribiste "Tres Traidores" con mayúscula.
De cualquier forma, es sin duda una gran obra.
Un placer leerte y hasta pronto.

Abrazos, Troylo
 
Me encantó este poema Carlos. Es una muestra de belleza y cultura.
Señalé en negrita algo que no llegué a comprender. Tampoco entendí por qué escribiste "Tres Traidores" con mayúscula.
De cualquier forma, es sin duda una gran obra.
Un placer leerte y hasta pronto.

Abrazos, Troylo

Hola, Troylo. Gracias por leer:

En el mito de Venus Afrodita, tal como lo cuenta «La Ilíada», ella fue casada con Hefestos (el joyero de los dioses, Vulcano de los romanos). Este era cojo. Hera, su madre, lo tiró desde el Olimpo a la tierra, a los submundos. En otras versiones, el mismo Zeus [porque no era su hijo] es quien lo arroja. Entonces, Hefestos quedó renco para siempre. Hefesto, maestro de la forja de fuego, es un símbolo de las invenciones tecnológicas en el plano humano. Equivalente a Dédalo; como mito celeste, Hefesto el Cojo hizo la primera mujer de barro. Mito de Pandora y castigo del Prometeo.

Los Tres Traidores: Lujuria, Soberbia y Egoísmo. Pueden ir en minúsculas. Estos personajes Venus-Afrodita, o Venus terrestre, y Hefesto, representan en conjunto la Humanidad Caída, el Deterioro de la Visión de la Vida, la MAYA / los Deseos / la pérdida del sentido de lo SAGRADO / ARMONICO y PERFECTO.

Saludos, CARLOS
 

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