Cuervo4141
Poeta que considera el portal su segunda casa
¡Putrefacta se descarna la sombra de la luna;
entre larvas hambrientas se pierde la agonia del amanecer!
¡Entre rosas negras se enluta el rocío!
Se despliegan los lirios disecados,
entre las horas de sepulcro.
¡Se desfila el esqueleto mutilado!
Entre las miserias de las almas timoratas.
¿Quien paleara las tierras que lo cubra?
¡Nadie llora la partida!
¿Adónde anidara el alma que escapa?
¡Al limbo eterno de las animas en pena.!
¡Sólo el graznido de los cuervos que celebran algarabia!
¡Un aullido a la lejania se vuelve el viento gelido!...¡ Ya se agoniza la noche!
¡Las estrellas se derrumban,
cual centellos luminosos de un velorio sin sentido!
Ya se dispersan las entrañas,
entre polvo sin rumbo tras la huida cobarde del sol.
entre larvas hambrientas se pierde la agonia del amanecer!
¡Entre rosas negras se enluta el rocío!
Se despliegan los lirios disecados,
entre las horas de sepulcro.
¡Se desfila el esqueleto mutilado!
Entre las miserias de las almas timoratas.
¿Quien paleara las tierras que lo cubra?
¡Nadie llora la partida!
¿Adónde anidara el alma que escapa?
¡Al limbo eterno de las animas en pena.!
¡Sólo el graznido de los cuervos que celebran algarabia!
¡Un aullido a la lejania se vuelve el viento gelido!...¡ Ya se agoniza la noche!
¡Las estrellas se derrumban,
cual centellos luminosos de un velorio sin sentido!
Ya se dispersan las entrañas,
entre polvo sin rumbo tras la huida cobarde del sol.