Pablito84
Poeta recién llegado
Caminando agonizante en campos perdidos,
viviendo del agua, y del aire de el vicio así estoy yo;
la impía desgracia recorre la desesperación,
y me encuentro solo en la noche sin calor.
Escupiendo fuego y malicia,
un dragón de psicosis me arrebató la razón,
tentándome a ser un vagabundo sin corazón,
y a ser un corazón vagabundo sin un amor.
Perdido en la vid de la mareo,
ahogándome en los viejos recuerdos del pasado,
me encuentro como un monstruoso insecto,
que se arrastra hacia la muerte.
Nadando en un mar de odio y rencor,
cansado de ser victima de la mar,
despierto de aquel sueño que no me pertenece;
aquel sueño llegó, y se fue, destrozando la razón y la paciencia,
mi pasado quedó atrás y vivo sin presente.
El dolor ¡inevitable! acomete en la noche, ¡maldito!;
como un puñal liquidando a su victima,
así, el dolor destroza mi corazón.
Ahora a la muerte del alma pecaminosa espero;
remedio perfecto para la vida,
matar aquel espíritu,
y cuidar mi templo.
Dolor infame que quitas el sueño,
y arrancas los deseos, evitarte no puedo,
tan solo olvidar creo poder
Dolor infame, vivirás conmigo, por siempre;
triste destino de el hombre, ser un pañuelo de lagrimas,
un oasis de tristeza, en un desierto,
que termina cada día, en cada perecer.
viviendo del agua, y del aire de el vicio así estoy yo;
la impía desgracia recorre la desesperación,
y me encuentro solo en la noche sin calor.
Escupiendo fuego y malicia,
un dragón de psicosis me arrebató la razón,
tentándome a ser un vagabundo sin corazón,
y a ser un corazón vagabundo sin un amor.
Perdido en la vid de la mareo,
ahogándome en los viejos recuerdos del pasado,
me encuentro como un monstruoso insecto,
que se arrastra hacia la muerte.
Nadando en un mar de odio y rencor,
cansado de ser victima de la mar,
despierto de aquel sueño que no me pertenece;
aquel sueño llegó, y se fue, destrozando la razón y la paciencia,
mi pasado quedó atrás y vivo sin presente.
El dolor ¡inevitable! acomete en la noche, ¡maldito!;
como un puñal liquidando a su victima,
así, el dolor destroza mi corazón.
Ahora a la muerte del alma pecaminosa espero;
remedio perfecto para la vida,
matar aquel espíritu,
y cuidar mi templo.
Dolor infame que quitas el sueño,
y arrancas los deseos, evitarte no puedo,
tan solo olvidar creo poder
Dolor infame, vivirás conmigo, por siempre;
triste destino de el hombre, ser un pañuelo de lagrimas,
un oasis de tristeza, en un desierto,
que termina cada día, en cada perecer.