Pleamar
Poeta recién llegado
Y así, otras van y otras llegan
como socavones tendidos
en turbios brazos flagelantes
y entre eternos sollozos latentes.
Hay manos firmes, tan firmes como mis pasos,
tan dolientes como una cruz.
Y sabes a miel , y yo fruto deshidratado
abrazante delirio mió
llegas me despojas
y huyes.
Dejas las cenizas, dejas tus hojas secas
despiadada amiga mía.
A ti mendiga mía, fruto de mi fruto inconsciente
en ti amanece mi vida
y en ti desperdicio mi día.