ricardinalgra
Poeta que considera el portal su segunda casa
Aplaudo tu sonrisa
y a cada uno de tus dientes claros
que asoman sin pudor cuando ríes en cascada.
Festejo tu figura
conocido ya tu cuerpo singular
cuando aparece contra todo de la nada.
Celebro tu pelo
cuando se mueve por sí o por las fuerzas
y aún si esta quieto ausente de la brisa.
Y así una y otra condición y circunstancia
que aplaudo, festejo, celebro, enumero,
agregados, en fin, a lo que es esencia.
Pero exalto básicamente lo que sé que ignoro,
lo que llena de expectativa a todos mis sentidos
aquello que en ti me llama, me atrae y me enamora.
Sucede cuando crece dentro de mí el asombro
porque la flor, el ave, el sol y las canciones
se vuelven creaciones a ti subordinadas.
y a cada uno de tus dientes claros
que asoman sin pudor cuando ríes en cascada.
Festejo tu figura
conocido ya tu cuerpo singular
cuando aparece contra todo de la nada.
Celebro tu pelo
cuando se mueve por sí o por las fuerzas
y aún si esta quieto ausente de la brisa.
Y así una y otra condición y circunstancia
que aplaudo, festejo, celebro, enumero,
agregados, en fin, a lo que es esencia.
Pero exalto básicamente lo que sé que ignoro,
lo que llena de expectativa a todos mis sentidos
aquello que en ti me llama, me atrae y me enamora.
Sucede cuando crece dentro de mí el asombro
porque la flor, el ave, el sol y las canciones
se vuelven creaciones a ti subordinadas.
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