Jose Andrea Kastronovo
Poeta que considera el portal su segunda casa
Cuando te arrancan un sueño, dan muchas ganas de llorar,
y si es de amor, te invade el silencio, se te acaban las fuerzas,
tus latidos te dictan que sin ella, ya no es posible continuar
Cuando se te va el alma, con el adiós de la musa que amas,
sientes que el corazón se deshidrata, se te apagan las luces,
es yacer en un ataúd hundido en el cementerio de cruces
Cuando pierdes a la mujer que amas, ya no importa nada,
absolutamente nada, puedes tener a tus pies a mil mujeres,
pero de nada sirve, querer saciar la sed, con agua salada
y si es de amor, te invade el silencio, se te acaban las fuerzas,
tus latidos te dictan que sin ella, ya no es posible continuar
Cuando se te va el alma, con el adiós de la musa que amas,
sientes que el corazón se deshidrata, se te apagan las luces,
es yacer en un ataúd hundido en el cementerio de cruces
Cuando pierdes a la mujer que amas, ya no importa nada,
absolutamente nada, puedes tener a tus pies a mil mujeres,
pero de nada sirve, querer saciar la sed, con agua salada