G. Sarmiento
Poeta asiduo al portal
Nada te digo.
Con nada estorbo.
Sólo suspiro...
¡Ay, por tus ojos!
Negro encantado,
cirio encendido,
donde quedaron
presos los míos.
Nada te mido.
Nada en ti peso.
Sólo remiro
entre tus huesos.
Sueño velado,
brillo escondido,
donde indagaron
siempre los míos.
Dime la playa
que te desnuda,
para ser brisa,
agua y espuma.
Dime el color
de tus anhelos,
que torno azul
todo mi cielo.
Nada te digo.
Nada molesto.
Nada en ti mido.
Nada sopeso.
Sólo suspiro
y hago mis versos…
G.S.A.