Luis Á. Ruiz Peradejordi
Poeta que considera el portal su segunda casa
"de noche iremos, de noche,
sin luna iremos, sin luna.
Que para encontrar la fuente,
sólo la sed nos alumbra"
Luis Rosales.
En la noche,
cuando la sed atormenta,
por suerte encuentras
el arroyo limpio,
de aguas que alegres corren
en el rumor fresco de la prisa.
La mano presurosa
se sumerge en el agua
y el tacto fresco
es como un gozo,
un golpe de fortuna.
Llegas con el agua a los labios
y reconforta su sabor
a rocío de la mañana,
a brillos de estrellas
y luz de luna.
Deja en la boca
aroma de los lirios
que bordean el arroyo
y reconforta.
Agua cantarina
que alegra el corazón,
despeja la oscuridad de la noche
y trae esperanza
al alma inquieta.
sin luna iremos, sin luna.
Que para encontrar la fuente,
sólo la sed nos alumbra"
Luis Rosales.
En la noche,
cuando la sed atormenta,
por suerte encuentras
el arroyo limpio,
de aguas que alegres corren
en el rumor fresco de la prisa.
La mano presurosa
se sumerge en el agua
y el tacto fresco
es como un gozo,
un golpe de fortuna.
Llegas con el agua a los labios
y reconforta su sabor
a rocío de la mañana,
a brillos de estrellas
y luz de luna.
Deja en la boca
aroma de los lirios
que bordean el arroyo
y reconforta.
Agua cantarina
que alegra el corazón,
despeja la oscuridad de la noche
y trae esperanza
al alma inquieta.