<<HIPOLITO>>
Poeta asiduo al portal
Todavía guardo de ti unas silabas
tu tiritar de invierno refugiándote
las manos, los pies, el alma
todavía tu pelo negro se me hace noche
aun hago fila esperando primaveras
para ver reverdecer tus calles
retomar conversaciones pospuestas
o reír de como coqueteas con el espejo
todavía estas trayendo tu presencia
haciéndole trafico al reloj
retrasando la impaciencia a dos manos
todavía no eh besado al amor
la cualidad de morir deseándolo
la necesidad de repetir para dar más
la condena a multiplicarte sin palabras.
Todavía tu risa se guarda en mi bolsillo
añejando más años que recuerdos
renegando la forma de omitirte
sublevando en latidos tú nombre
todavía escribes sueños en el techo
allí hemos actuado propios y ajenos
allí has bailado como en cuentos
todavía lloras pero ya no tanto
lloras en suspiros por la espera
lloras porque morir es vivir y viceversa
pero ellos no se han ido solo nos esperan
todavía el tráfico nos engulle
la gente grita detrás del motor
la calle es un mudo testigo
y una canción es el analgésico al mal día.
Todavía hueles algo del pasado
pero vienes bailando con el presente
derrochando sonrisas al morir el sol
todavía dibujas en tus paredes
pincelando de miradas los suspiros del gentío
colgando amores de otros autores
enredando tu ropa para esconderte del frío
todavía hay barro en tus zapatos
algo de esperanza para tu piel
un poco de lagrimas para la noche
la necesidad de entregar el corazón
enseñando las manos que nos reclaman.
Imaginate, que yo quemare tu recuerdo y las cenizas la tirare al viento y lo quede en mi de ti, se lo llevara la lluvia al lodazal del olvido.
tu tiritar de invierno refugiándote
las manos, los pies, el alma
todavía tu pelo negro se me hace noche
aun hago fila esperando primaveras
para ver reverdecer tus calles
retomar conversaciones pospuestas
o reír de como coqueteas con el espejo
todavía estas trayendo tu presencia
haciéndole trafico al reloj
retrasando la impaciencia a dos manos
todavía no eh besado al amor
la cualidad de morir deseándolo
la necesidad de repetir para dar más
la condena a multiplicarte sin palabras.
Todavía tu risa se guarda en mi bolsillo
añejando más años que recuerdos
renegando la forma de omitirte
sublevando en latidos tú nombre
todavía escribes sueños en el techo
allí hemos actuado propios y ajenos
allí has bailado como en cuentos
todavía lloras pero ya no tanto
lloras en suspiros por la espera
lloras porque morir es vivir y viceversa
pero ellos no se han ido solo nos esperan
todavía el tráfico nos engulle
la gente grita detrás del motor
la calle es un mudo testigo
y una canción es el analgésico al mal día.
Todavía hueles algo del pasado
pero vienes bailando con el presente
derrochando sonrisas al morir el sol
todavía dibujas en tus paredes
pincelando de miradas los suspiros del gentío
colgando amores de otros autores
enredando tu ropa para esconderte del frío
todavía hay barro en tus zapatos
algo de esperanza para tu piel
un poco de lagrimas para la noche
la necesidad de entregar el corazón
enseñando las manos que nos reclaman.
Imaginate, que yo quemare tu recuerdo y las cenizas la tirare al viento y lo quede en mi de ti, se lo llevara la lluvia al lodazal del olvido.