Aguas intranquilas

nomar

Poeta que considera el portal su segunda casa
Escapa raudo su amor
como el agua por los rápidos
de un caudaloso río,
y mientras se aleja
va desgarrándome el alma
como las piedras afiladas;
adormecidas en su lecho,
rajan corrientes turbias y frías
que jamás detienen su curso,
ni guardan bellos recuerdos.

Quise atrapar en el cuenco
de mis suaves manos
sus aguas intranquilas,
purificarlas con mis besos,
calentarlas en mi pecho
en un arrullo de amor.
¡Tonto! El agua se escapa
siempre entre los dedos
y se pierde allá lejos
en el océano inmenso.

Yo sé que regresará
de nuevo al cauce del río;
una y otra vez se irá
recorriendo el mismo sendero,
lamiendo las sucias orillas
que le harán perder su digna esencia
mezclándola con sangre,
con dolor, con hastío
y marchitando mis raíces
plantadas a su vera.

Mas yo esperaré de lejos
a que sus aguas ya no fluyan;
luego volveré sin prisa;
lloraré sobre su lecho seco;
andaré cada recodo
por donde juntos reímos,
para acuñarlos en mis recuerdos.
Entonces me iré para siempre,
sin fuerzas, sin motivos...
tras el polvo de otro camino.
 
esas turbulencias, pocas veces llegan, es de caer en ellas, o dejarlas que se calmen solas, yo ni una ni otra, pero claro que me gustaría ver a los demás felices, abrazos amigo y muchos kikos
Escapa raudo su amor
como el agua por los rápidos
de un caudaloso río,
y mientras se aleja
va desgarrándome el alma
como las piedras afiladas;
adormecidas en su lecho,
rajan corrientes turbias y frías
que jamás detienen su curso,
ni guardan bellos recuerdos.

Quise atrapar en el cuenco
de mis suaves manos
sus aguas intranquilas,
purificarlas con mis besos,
calentarlas en mi pecho
en un arrullo de amor.
¡Tonto! El agua se escapa
siempre entre los dedos
y se pierde allá lejos
en el océano inmenso.

Yo sé que regresará
de nuevo al cauce del río;
una y otra vez se irá
recorriendo el mismo sendero,
lamiendo las sucias orillas
que le harán perder su digna esencia
mezclándola con sangre,
con dolor, con hastío
y marchitando mis raíces
plantadas a su vera.

Mas yo esperaré de lejos
a que sus aguas ya no fluyan;
luego volveré sin prisa;
lloraré sobre su lecho seco;
andaré cada recodo
por donde juntos reímos,
para acuñarlos en mis recuerdos.
Entonces me iré para siempre,
sin fuerzas, sin motivos...
tras el polvo de otro camino.
 
Escapa raudo su amor
como el agua por los rápidos
de un caudaloso río,
y mientras se aleja
va desgarrándome el alma
como las piedras afiladas;
adormecidas en su lecho,
rajan corrientes turbias y frías
que jamás detienen su curso,
ni guardan bellos recuerdos.

Quise atrapar en el cuenco
de mis suaves manos
sus aguas intranquilas,
purificarlas con mis besos,
calentarlas en mi pecho
en un arrullo de amor.
¡Tonto! El agua se escapa
siempre entre los dedos
y se pierde allá lejos
en el océano inmenso.

Yo sé que regresará
de nuevo al cauce del río;
una y otra vez se irá
recorriendo el mismo sendero,
lamiendo las sucias orillas
que le harán perder su digna esencia
mezclándola con sangre,
con dolor, con hastío
y marchitando mis raíces
plantadas a su vera.

Mas yo esperaré de lejos
a que sus aguas ya no fluyan;
luego volveré sin prisa;
lloraré sobre su lecho seco;
andaré cada recodo
por donde juntos reímos,
para acuñarlos en mis recuerdos.
Entonces me iré para siempre,
sin fuerzas, sin motivos...
tras el polvo de otro camino.
Ayyy Nomar, las aguas siempre vuelven a su cauce y el amor cuando deja de alimentarse abandona su curso y bien se seca o escoge nuevas fuentes de alimentación, tus versos son profundos e invitan a la reflexión, por otra parte son dulces y enamorados, con un toque melancólico...Me ha encantado leerte. Besazos con cariño y admiración.
 
Gracias lomafresquita por tus lindas palabras. Son refrescantes como tu seudónimo y las agradezco muchísimo. Un abrazo.
 
Está muy bien lograda la intensidad de las imágenes de la naturaleza en ese río, en esos caminos que personifican sentimientos.
Excelentes descripciones.
Saludos :).
 
Hola CecyB. Me es grata su presencia; y también su comentario; en mis versos. Muchas gracias. Tenga mis más afectuosos Saludos.
 
Escapa raudo su amor
como el agua por los rápidos
de un caudaloso río,
y mientras se aleja
va desgarrándome el alma
como las piedras afiladas;
adormecidas en su lecho,
rajan corrientes turbias y frías
que jamás detienen su curso,
ni guardan bellos recuerdos.

Quise atrapar en el cuenco
de mis suaves manos
sus aguas intranquilas,
purificarlas con mis besos,
calentarlas en mi pecho
en un arrullo de amor.
¡Tonto! El agua se escapa
siempre entre los dedos
y se pierde allá lejos
en el océano inmenso.

Yo sé que regresará
de nuevo al cauce del río;
una y otra vez se irá
recorriendo el mismo sendero,
lamiendo las sucias orillas
que le harán perder su digna esencia
mezclándola con sangre,
con dolor, con hastío
y marchitando mis raíces
plantadas a su vera.

Mas yo esperaré de lejos
a que sus aguas ya no fluyan;
luego volveré sin prisa;
lloraré sobre su lecho seco;
andaré cada recodo
por donde juntos reímos,
para acuñarlos en mis recuerdos.
Entonces me iré para siempre,
sin fuerzas, sin motivos...
tras el polvo de otro camino.
Nomar hacia tiempo que no escribias, y regresas con un poema lleno de tristeza en los latidos pero de belleza en su relieve, un gusto volver a leerte, saludos cordiales.
 
Gracias Jael. Me alegra que te guste. Realmente, ha sido mío el placer de tu visita. Un saludo cordial.
 
Cierto Ladulcec, es también un refrán muy real, y común en mi país. Gracias por pasar. Un abrazo.
 

MundoPoesía se mantiene gracias a la publicidad y al apoyo (opcional) de nuestra comunidad.

♥ Hacer una donación
Atrás
Arriba