tyngui
Poeta que considera el portal su segunda casa
La tos ha regresado y el vapor caliente en el día uno, persiste todavía. El fuego naciente intimida hasta las mismas sombras de los árboles. Cerca de aquí ofrecen medicinas cósmicas con lo que prometen curar todos los males de los espíritus, no creo que esto se oculte más tiempo. El hijo de Pocho no logra dormir de noche, dicen las malas lenguas que lo van a llevar al rancho de la negra Teresa. Las caras de las gentes se ahuecan en mis sueños y los nuevos ungüentos nos han sido escondidos en la marea de la inquidad y su perversidad tan característica. En el abdomen fundamental de lo iniciático estará escrito seguramente todo lo referente al crimen de la nada y la añadidura del inentendimiento. En estos momentos inesperados donde el caos y la inexpresión funcionan yuxtapuestos entre los pensamientos globalistas, esperaremos todavía el cauce inusual de las aguas invisibles que fluyen en las mentes muertas. De todos modos sabremos en octubre si finalmente huiremos o nos enfrentaremos a lo que vendrá. De todos modos la noche no vendrá hasta dentro de cinco años y veremos si es verdad lo de las lagartijas gigantes. El abuelo de Andrés dice que no creeremos mas ni una sola de sus historias solo hasta que sintamos el sabor de las aguas invisibles…
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