rauloscar
Poeta que considera el portal su segunda casa
Ah si pudieras
desenroscar a esa tapa
que deja a tu miel
ajena a este deseo.
Confundirte en los leños
y florecer desde tus huesos
al encuentro de esta carne
que construye en sus latidos
truenos de piel sedienta.
Si pudieras desoírte
y escucharas a tu cuerpo
cuando absorbe mi sombra
y nuestras bocas se hacen palomas
y el interior es un cielo que despeja
el frío que nos duele.
Ah si pudieras entregarte
al fuego del camino
cuanto sol de tu mirada
reinaría en estos ojos.
desenroscar a esa tapa
que deja a tu miel
ajena a este deseo.
Confundirte en los leños
y florecer desde tus huesos
al encuentro de esta carne
que construye en sus latidos
truenos de piel sedienta.
Si pudieras desoírte
y escucharas a tu cuerpo
cuando absorbe mi sombra
y nuestras bocas se hacen palomas
y el interior es un cielo que despeja
el frío que nos duele.
Ah si pudieras entregarte
al fuego del camino
cuanto sol de tu mirada
reinaría en estos ojos.