Sabrán los pliegos de lo cotidiano
las causas de la monogamia,
ordenarán imperfectos los santos
el beso de la idiosincrasia.
Me importa un bledo las teorías
ambivalentes del liberalismo,
búscame en la nave insignia
que rinde honor en lo repetitivo.
Porque sé bien yo que es en
los despertadores malhumorados,
en la montaña de secar los platos,
o en las cuentas que no cierran...
o en los proyectos frustrados...
el momento dónde te relojeo.
y el lugar dónde te elijo,
Lo demás...los besos apasionados,
los atardeceres tiernos,
los diálogos interminables,
son un regalo tan grande;
que ahí ni siquiera
me gasto en elegirte...
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