En esa negacion de la ditancia,
que acorta el pensamiento
le dije a mi sueño....
aun así te quiero,
aun así de este modo inusitado
eres mi anhelo
mi pasión enfervevida
aun así eres mi mamita,
aquella con la que mis manos sueñan con besar.
porque haz de entender amor mío,
que la aspereza de estas manos de campesino
son como besos táctiles a la hora de amar,
son como caricias esquizofrénicas,
que en medio de esta mi mas ardiente locura,
besan tu cuerpo tu faz y tu ardoroso cielo.
porque es el beso de una poeta,
mi mas hermoso sueño mi anhelo
y ahora con esta distancia,
que me embarga mi propia condena,
necesito besarte o moriré,
de pasión enardecida por el deseo.
no se aun donde estoy,
ó si es esta locura una verdad cegada
por la locura misma de la distancia,
por la locura misma de tu negación,
solo no se porque ha sido de esta manera
como has crecido en mis sueños.
puede ser que intente morir antes de conocerte
ahogare este delirio con tequila,
morderé las piedras hasta sangrar mis labios,
y estas manos campesinas acusaran epilepsia,
aun así temblorosas y dispuestas,
esperaran por una caricia divina.
Alexan
que acorta el pensamiento
le dije a mi sueño....
aun así te quiero,
aun así de este modo inusitado
eres mi anhelo
mi pasión enfervevida
aun así eres mi mamita,
aquella con la que mis manos sueñan con besar.
porque haz de entender amor mío,
que la aspereza de estas manos de campesino
son como besos táctiles a la hora de amar,
son como caricias esquizofrénicas,
que en medio de esta mi mas ardiente locura,
besan tu cuerpo tu faz y tu ardoroso cielo.
porque es el beso de una poeta,
mi mas hermoso sueño mi anhelo
y ahora con esta distancia,
que me embarga mi propia condena,
necesito besarte o moriré,
de pasión enardecida por el deseo.
no se aun donde estoy,
ó si es esta locura una verdad cegada
por la locura misma de la distancia,
por la locura misma de tu negación,
solo no se porque ha sido de esta manera
como has crecido en mis sueños.
puede ser que intente morir antes de conocerte
ahogare este delirio con tequila,
morderé las piedras hasta sangrar mis labios,
y estas manos campesinas acusaran epilepsia,
aun así temblorosas y dispuestas,
esperaran por una caricia divina.
Alexan