Raul Matas Sanchez
Poeta adicto al portal
Ha pasado el tiempo,
tus ojos no licuados tampoco están descuidados,
te preocupaste de entregarles maquillaje,
un paisaje de normalidad, por lo menos de tranquilidad,
sin mis aullidos de dolor,
sin tus reproches, sin pundonor,
con las manos atadas, amarradas y heridas, completas, dolidas,
con la desfachatez de la tez como un pez,
seca, un poco húmeda, un poco muerta, dejada de lado,
pero ahora, con más tranquilidad.
Dicen que más civilizados,
más relajados,
yo diría que más "controlados", "frenados", "equilibrados",
ja, qué burla, la hirsuta burla de las intenciones ocultas, escondidas bajo esa risa o sonrisa burlona,
oculta, sinuosa,
repleta del edén perdido, abandonado, escoriado,
en fín, no hallado,
estamos, querida mía, mucho más "civilizados."
Pero eso esconde el fondo,
la raíz, lo mejor de lo que escondo,
de lo que compongo,
de luto,
de noche,
a oscuras,
mujer mía,
ahora,
con más tranquilidad.
tus ojos no licuados tampoco están descuidados,
te preocupaste de entregarles maquillaje,
un paisaje de normalidad, por lo menos de tranquilidad,
sin mis aullidos de dolor,
sin tus reproches, sin pundonor,
con las manos atadas, amarradas y heridas, completas, dolidas,
con la desfachatez de la tez como un pez,
seca, un poco húmeda, un poco muerta, dejada de lado,
pero ahora, con más tranquilidad.
Dicen que más civilizados,
más relajados,
yo diría que más "controlados", "frenados", "equilibrados",
ja, qué burla, la hirsuta burla de las intenciones ocultas, escondidas bajo esa risa o sonrisa burlona,
oculta, sinuosa,
repleta del edén perdido, abandonado, escoriado,
en fín, no hallado,
estamos, querida mía, mucho más "civilizados."
Pero eso esconde el fondo,
la raíz, lo mejor de lo que escondo,
de lo que compongo,
de luto,
de noche,
a oscuras,
mujer mía,
ahora,
con más tranquilidad.