eralda
Poeta que considera el portal su segunda casa
Ahora lloro en silencio,
las lágrimas resbalan
limpiamente
por ambas mejillas,
su tacto es cálido
y suave,
lento,
como lento es
este olvido.
Llorar así
es equilibrar suavemente
mi vida,
es curarla
poco a poco,
sin ningún tipo
de prisas.
Sólo soy impulsiva
cuando me lanzo
al amor,
cuando regreso
a mí misma
destrozada por el golpe
lo hago con una suavidad
especial.
No es fácil recuperarse
desde la nada
y desde allí regreso
a mi mundo
cuando vuelvo
desamada.
Me encoge la vida
en ocasiones inesperadas,
quizás sólo me preparo
para el triunfo.
las lágrimas resbalan
limpiamente
por ambas mejillas,
su tacto es cálido
y suave,
lento,
como lento es
este olvido.
Llorar así
es equilibrar suavemente
mi vida,
es curarla
poco a poco,
sin ningún tipo
de prisas.
Sólo soy impulsiva
cuando me lanzo
al amor,
cuando regreso
a mí misma
destrozada por el golpe
lo hago con una suavidad
especial.
No es fácil recuperarse
desde la nada
y desde allí regreso
a mi mundo
cuando vuelvo
desamada.
Me encoge la vida
en ocasiones inesperadas,
quizás sólo me preparo
para el triunfo.
Última edición: