Ahora mis palabras se vuelven gritos
que se desvanecen en el incesante ruido
de tu orgullo, tu vanidad e ignorancia
mas fuertes que el sonido de la razón
Ahora mis gritos se vuelven suplicas
sonido que se pierde en tu vanidad
se confunde y se hace parte de ella
haciéndola crecer de gran manera.
Intentando mermar aquel ruido descomunal
deje de hablar, de gritar, de suplicar,
pensando que así quizás escucharías la razón
que te habla tan claramente y armoniosamente
Te deje escuchar ese exquisito sonido
que te obligaría a reaccionar lentamente
regresarías a ser música en mis oídos
se escondería tembloroso ese ruido.
Empezaste a escuchar mis palabras
por completo tu atención prestabas
ignorando, dejando de lado tu orgullo
hermosa música a mi lado creando.
que se desvanecen en el incesante ruido
de tu orgullo, tu vanidad e ignorancia
mas fuertes que el sonido de la razón
Ahora mis gritos se vuelven suplicas
sonido que se pierde en tu vanidad
se confunde y se hace parte de ella
haciéndola crecer de gran manera.
Intentando mermar aquel ruido descomunal
deje de hablar, de gritar, de suplicar,
pensando que así quizás escucharías la razón
que te habla tan claramente y armoniosamente
Te deje escuchar ese exquisito sonido
que te obligaría a reaccionar lentamente
regresarías a ser música en mis oídos
se escondería tembloroso ese ruido.
Empezaste a escuchar mis palabras
por completo tu atención prestabas
ignorando, dejando de lado tu orgullo
hermosa música a mi lado creando.