Plateromarino
Poeta recién llegado
Ya ni albergo en mí la duda,
es tu soledad la que me ama,
tú asistes distante y cruda,
yo batallo con tus lágrimas.
La culpa no es sino mía,
por alimentar mi engaño
!invidente loco,por un querer vacuo!.
es tu soledad la que me ama,
tú asistes distante y cruda,
yo batallo con tus lágrimas.
La culpa no es sino mía,
por alimentar mi engaño
!invidente loco,por un querer vacuo!.
No llames porque no dudo
te pienso y hasta te añoro:
Si con mi alma de trapo
hago un muro, es por tus logros,
evita causar más daño
con indignación o asombro,
sin duda, ya soy sensato,
no atenderé tus engorros.
te pienso y hasta te añoro:
Si con mi alma de trapo
hago un muro, es por tus logros,
evita causar más daño
con indignación o asombro,
sin duda, ya soy sensato,
no atenderé tus engorros.
Última edición: