Ahora que eres perfil

penabad57

Poeta veterano en el portal
Han llovido experiencias y multitud
y aún no reconozco tu abrazo. Días de lluvia,
eternos como un latido, espejos invisibles
donde yo vi tu asombro, mosaicos en la calle
que no recitan tu hemisferio. Sé que admites
el aullido de la palabra, y también el reverbero de la luz
a la que insultas, enfebrecida. Te busco en mi hogar
cuando no quiero el desliz de un cuerpo, te imagino
sola al abandonarte en el dintel de un cuarto prohibido.
Tú sabes del dolor de la latitud y de los alambres del presente,
te añoro como perfil que atisba mi sombra, en las mañanas
perdidas entre las flores que nunca conocí
y que solo tú me recuerdas.
 
Última edición:
Me encanta ese sentimentalismo que transmites en estos versos. Felicidades por tan buen poema. Desde mi estrella carmesí, un abrazo.
 
Han llovido experiencias y multitud
y aún no reconozco tu abrazo. Días de lluvia,
eternos como un latido, espejos invisibles
donde yo vi tu asombro, mosaicos en la calle
que no recitan tu hemisferio. Sé que admites
el aullido de la palabra, y también el reverbero de la luz
a la que insultas, enfebrecida. Te busco en mi hogar
cuando no quiero el desliz de un cuerpo, te imagino
sola al abandonarte en el dintel de un cuarto prohibido.
Tú sabes del dolor de la latitud y de los alambres del presente,
te añoro como perfil que atisba mi sombra, en las mañanas
perdidas entre las flores que nunca conocí
y que solo tú me recuerdas.
Uffff, intensas imágenes que hacen de tu obra un deleite para tus lectores.
Bello, bello.
Un placer poeta recorrer tu espacio.
Felíz sábado y un abrazo grandote para ti.
 
Han llovido experiencias y multitud
y aún no reconozco tu abrazo. Días de lluvia,
eternos como un latido, espejos invisibles
donde yo vi tu asombro, mosaicos en la calle
que no recitan tu hemisferio. Sé que admites
el aullido de la palabra, y también el reverbero de la luz
a la que insultas, enfebrecida. Te busco en mi hogar
cuando no quiero el desliz de un cuerpo, te imagino
sola al abandonarte en el dintel de un cuarto prohibido.
Tú sabes del dolor de la latitud y de los alambres del presente,
te añoro como perfil que atisba mi sombra, en las mañanas
perdidas entre las flores que nunca conocí
y que solo tú me recuerdas.
Un interesante poema que entrever cierto interés, grato leerte
 
Han llovido experiencias y multitud
y aún no reconozco tu abrazo. Días de lluvia,
eternos como un latido, espejos invisibles
donde yo vi tu asombro, mosaicos en la calle
que no recitan tu hemisferio. Sé que admites
el aullido de la palabra, y también el reverbero de la luz
a la que insultas, enfebrecida. Te busco en mi hogar
cuando no quiero el desliz de un cuerpo, te imagino
sola al abandonarte en el dintel de un cuarto prohibido.
Tú sabes del dolor de la latitud y de los alambres del presente,
te añoro como perfil que atisba mi sombra, en las mañanas
perdidas entre las flores que nunca conocí
y que solo tú me recuerdas.


Sos el creador por excelencia, de universos de nostalgia.
Tu poesía, más allá de la calidad, nos lleva a esos mundos.
Realmente te admiro.
Un abrazo.
 
Han llovido experiencias y multitud
y aún no reconozco tu abrazo. Días de lluvia,
eternos como un latido, espejos invisibles
donde yo vi tu asombro, mosaicos en la calle
que no recitan tu hemisferio. Sé que admites
el aullido de la palabra, y también el reverbero de la luz
a la que insultas, enfebrecida. Te busco en mi hogar
cuando no quiero el desliz de un cuerpo, te imagino
sola al abandonarte en el dintel de un cuarto prohibido.
Tú sabes del dolor de la latitud y de los alambres del presente,
te añoro como perfil que atisba mi sombra, en las mañanas
perdidas entre las flores que nunca conocí
y que solo tú me recuerdas.
Es una añoranza que se funde con cada objeto presente para impregnarlo de esa vívida ausencia surreal. Encantado. Saludos cordiales, Penabad.
 
Han llovido experiencias y multitud
y aún no reconozco tu abrazo. Días de lluvia,
eternos como un latido, espejos invisibles
donde yo vi tu asombro, mosaicos en la calle
que no recitan tu hemisferio. Sé que admites
el aullido de la palabra, y también el reverbero de la luz
a la que insultas, enfebrecida. Te busco en mi hogar
cuando no quiero el desliz de un cuerpo, te imagino
sola al abandonarte en el dintel de un cuarto prohibido.
Tú sabes del dolor de la latitud y de los alambres del presente,
te añoro como perfil que atisba mi sombra, en las mañanas
perdidas entre las flores que nunca conocí
y que solo tú me recuerdas.

Excelente trabajo poeta. Un placer detenerse y disfrutar con su lectura.
Un fuerte abrazo siempre.
 
Versos que encantan por lo que alcanzan a transmitir, lejanías que fustigan los recuerdos y llega el verso a su medida.
Un gusto volver a pasar por tus letras, apreciado poeta.
Un abracito
 

MundoPoesía se mantiene gracias a la publicidad y al apoyo (opcional) de nuestra comunidad.

♥ Hacer una donación
Atrás
Arriba