prisionero inocente
Poeta que considera el portal su segunda casa
Ahora que me voy de ese lugar,
en el que te amé en la distancia,
hacia otro, más lejano todavía,
tengo temor de no poder cumplir con la promesa
de, entre más lejos, más amarte,
y me parece que comprendo el primer momento
de la noche, por no verte los ojos,
y como un murciélago que ha salido
de las cuevas de tus pupilas
siento todo aquello de sangre
que habita tu piel inalcanzable.
Tal vez se acercará el horizonte, mientras me vaya,
pero no creo que las montañas podrán moverse,
tal vez me seguirá el aire,
pero mis pulmones aún reposan como dos alas vencidas
con el corazón en el medio
en la cama sin tu perfume.
Es verdad, has sido ausente
cuando mi amor se hizo realidad,
debo reprocharte casi nada,
pero debo, si me caminas el olvido,
seguir tus pasos y no dejarte de amar.
en el que te amé en la distancia,
hacia otro, más lejano todavía,
tengo temor de no poder cumplir con la promesa
de, entre más lejos, más amarte,
y me parece que comprendo el primer momento
de la noche, por no verte los ojos,
y como un murciélago que ha salido
de las cuevas de tus pupilas
siento todo aquello de sangre
que habita tu piel inalcanzable.
Tal vez se acercará el horizonte, mientras me vaya,
pero no creo que las montañas podrán moverse,
tal vez me seguirá el aire,
pero mis pulmones aún reposan como dos alas vencidas
con el corazón en el medio
en la cama sin tu perfume.
Es verdad, has sido ausente
cuando mi amor se hizo realidad,
debo reprocharte casi nada,
pero debo, si me caminas el olvido,
seguir tus pasos y no dejarte de amar.
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