Darío Nervo
Poeta que considera el portal su segunda casa
En el mismo instante
de escribir sobre las hojas
de un suspiro transparente,
aparece el reflejo de tus ojos
alumbrando el cielo que inventaste en los míos,
tocando las notas diluidas de tu piano
sobre mi boca peregrina de la tuya,
trayendo la inspiración desnuda que guardabas en tu pecho,
entre pétalos de amor.
de escribir sobre las hojas
de un suspiro transparente,
aparece el reflejo de tus ojos
alumbrando el cielo que inventaste en los míos,
tocando las notas diluidas de tu piano
sobre mi boca peregrina de la tuya,
trayendo la inspiración desnuda que guardabas en tu pecho,
entre pétalos de amor.
apoyo mi alma sobre la tarde extensa
y admiro el silencio de tus besos llegar con la noche
entre el perfume delicado de tu corazón.
y admiro el silencio de tus besos llegar con la noche
entre el perfume delicado de tu corazón.
Déjame amarte en condición de humano para también llorar por tu ausencia.
Déjame verte con mis ojos cerrados, que estoy soñando contigo.
Déjame suspirar tu aire,
que estoy bajo la sombra de tus labios.
que estoy bajo la sombra de tus labios.
La luna de tus ojos ha menguado entre matices de sueño
con luces oscuras que escurren sobre un jardín poblado de versos de tinta que nunca fueron escritos.
con luces oscuras que escurren sobre un jardín poblado de versos de tinta que nunca fueron escritos.
¡Enséñame amarte en tus deprecios!
Que la noche se viste con ropaje delgado
y las estrellas saltan entre charcos infinitos de soledad,
mientras mi corazón de esperanza
se apaga con tu aire embustero.
y las estrellas saltan entre charcos infinitos de soledad,
mientras mi corazón de esperanza
se apaga con tu aire embustero.
sueña conmigo y me encontrarás despierto hasta que la luz de tus besos revivan el día de nuestro amor...