Hoy estoy "contestón" xD, así que intentaré dejarte un buen comentario...
Me ahorraré los arquetipos tópicos de "oh, muy buen poema" "qué bien escribes" y demás lindezas poco originales ya que saltan a la vista.
No correré tras de ti,
ya me mataste
en el intento.
Enterraste mi sueño
de rodearte con mi alo
Suspirar con el viento,
y en mis brazos,
sentirte como un loco
¡enamorado!
Ahí has clavado todo mi miedo, toda mi cruda realidad en unas pocas letras. A pesar de todo... a veces parece imposible no correr en pos de un beso, para luego llevar la boca al suelo y morder el polvo. Curioso...
Vuelvo a los rastrojos
de tu agonioso pasado.
Seré una sílaba,
un acento o tal vez,
un triste verso apenado.
Increíble. Lo has vuelto a hacer. Sin ánimo de hacer la pelota (no es mi estilo...) éste verso goza de una profundidad asombrosa. Rebuscar en el pasado de la persona amada, ahora tú por ella olvidada, y darse cuenta de que uno es un trozo de algo que nunca existió, un acento, pequeña tilde sobre una letra mal leída en un libro cuyas páginas yacen dobladas hacia dentro... formando así de una vida un verso, una rima triste y delirante que lo único que busca es precisamente lo único que no va a tener...
Si a pesar del tiempo
no vivido
Ni un segundo de ti
me he olvidado
¡Y tú
burdamente
me lo has negado!
"a pesar del tiempo NO vivido"... ¿es un sin vivir estar tan muerto de dolor? Así es. Vivir así no es "vida", es morir sin honor, un honor sólo justificable con un amor y un dolor cruelmente emparejados. ¿por qué? Acto seguido de leer la segunda frase de ese verso me doy cuenta: "ni un segundo de ti me he olvidado"... eso a veces (más bien siempre) juega en nuestra contra. El amor es a un tiempo el gran Traidor.
Y qué final... "¡Tú burdamente me lo has negado!" Esa pequeña prosodia delata la más cruel culpabilidad: la negación de algo que por mérito se supone que uno merece por amar: ser correspondido.
Impresionante, Heart. Me has dado el empujoncito que necesitaba para escribir. Ya llevaba dos semanas sin hacerlo por falta de ánimos, y ha sido éste poema, éste miedo que me ha inculcado el culpable de darme viento a favor para volver a dar rienda suelta a mi pluma.
Un besazo de éste caballero eternamente enamorado!