Ahora ríes en tu espacio
y yo padezco de soledad.
Tu cabello de quebrado a lacio
dibujando tu libertad.
Se resquiebra la fortaleza
no soporta la distancia.
Encuentro como rareza
ser valuarte de constancia.
Una guitarra me distrae
y ya estoy haciendo trazos.
Imaginando lo que sube y cae
quien te acompaña en tus pasos.
Me prometí no ser esclavo de celos
y presto caí al compás de tus senos.
¡Lo mucho que hace el deseo!
Mi habitación pulcra por el aseo.
Así ha de quedar, ¡inmaculada!.
Te ha de esperar, mi bien amada.
y yo padezco de soledad.
Tu cabello de quebrado a lacio
dibujando tu libertad.
Se resquiebra la fortaleza
no soporta la distancia.
Encuentro como rareza
ser valuarte de constancia.
Una guitarra me distrae
y ya estoy haciendo trazos.
Imaginando lo que sube y cae
quien te acompaña en tus pasos.
Me prometí no ser esclavo de celos
y presto caí al compás de tus senos.
¡Lo mucho que hace el deseo!
Mi habitación pulcra por el aseo.
Así ha de quedar, ¡inmaculada!.
Te ha de esperar, mi bien amada.
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