Ahora (Veo al fin)

Âme Noire

Poeta recién llegado
Te observo ahora,
Ahora, que ya todo ha pasado.
Que todo ya ha pasado,
Y son mis ojos de vidrio.

Te observo ahora,
Así, en frío.
Y veo, que no fue para tanto.
(Ni tú, ni el recorrido).

Ahora que ya no hay tempestad.
No hay huracanes en mis venas.
Ahora, sí, ahora que lo pienso.
Cuantas noches en vano pasé en vela.

Y es que, ahora que lo pienso
(que le dedico un minuto,
No más, no, no lo creas).
Me doy cuenta de cuan ilusa fui.

Y te observo ahora,
Que eres la sombra de un recuerdo,
Indeciblemente mío
En el suelo de mi esquela.

Y pensándolo así en frío,
Me doy cuenta cuan tonta he sido.
(he sido y sigo siendo,
Pues resistes en mis letras).

Ahora que te miro,
Con ojos de vidrio
Y corazón de piedra,
Sí, ahora, por fin, te veo.

Y no malgastaré ya más,
Ni mi vida.
Ni mis ojos.
Ni mis letras.

Sincèrement,

Âme Noire
 
Ahora todo canta, perfuma o ilumina;
ahora todo copia tu faz alabastrina,
y se parece a ti;
aspiro los perfumes que brotan de tu trenza,
y lo que en tu alma apenas como ilusión comienza,
es voluntad en mí.

¡Ah! deja las tristezas al nido abandonado,
las sombras a la noche, los dardos al soldado;
los cuervos al ciprés.
No pienses en lo triste que sigiloso llega;
los mirtos te coronan, y el arroyuelo juega
con tus desnudos pies.
 
Ahora todo canta, perfuma o ilumina;
ahora todo copia tu faz alabastrina,
y se parece a ti;
aspiro los perfumes que brotan de tu trenza,
y lo que en tu alma apenas como ilusión comienza,
es voluntad en mí.

¡Ah! deja las tristezas al nido abandonado,
las sombras a la noche, los dardos al soldado;
los cuervos al ciprés.
No pienses en lo triste que sigiloso llega;
los mirtos te coronan, y el arroyuelo juega
con tus desnudos pies.

"Llegará un día, vida, amor,
que abrirás los ojos claros,
y descubrirás, pequeño mío,
que ha pasado el tiempo.

Y verás, en tu rostro albo,
arrugas de dolor y pena,
y lágrimas surcadas,
y sal seca.

Llegará un día, hermoso,
que no quedará inocencia.
Y se habrá vaciado tu alma,
deshecha en jirones de tortura.

Ese día, futuro incierto,
recobra la senda a mi cuerpo de roca,
marchito por el tiempo florecido,
templo proscrito de codicias y fantasías.

Recobra, pues, amado mío,
el camino de espinas a mi puerta.
No te perderás, está marcada la ruta.
Solo sigue el rastro de sangre seca."

Una vez más.

Sincèrement,

Âme Noire
 

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