Ahora que tu mano es puente y orilla
del atardecer que en mi incipiente noche brilla,
ahora que tu voz es rama y remanso
del vuelo de mis días sin descanso,
ahora que tu ángel es camino renovado
de mi pasado, en dolor, desangelado.
Ahora que la deseada niebla rosada
nos cubre con su manto de hada,
ahora que Tu y Yo en un destino
que sólo atina un amor pristino,
ahora que las palabras son poesía,
los versos rimas y el silencio armonía.
Ahora, soy tu en mí cual espejo
y, en mi tú, el tan adorado reflejo
donde la vida en su vertiginosa inmensidad
ha desolado todo vestigio de soledad.
del atardecer que en mi incipiente noche brilla,
ahora que tu voz es rama y remanso
del vuelo de mis días sin descanso,
ahora que tu ángel es camino renovado
de mi pasado, en dolor, desangelado.
Ahora que la deseada niebla rosada
nos cubre con su manto de hada,
ahora que Tu y Yo en un destino
que sólo atina un amor pristino,
ahora que las palabras son poesía,
los versos rimas y el silencio armonía.
Ahora, soy tu en mí cual espejo
y, en mi tú, el tan adorado reflejo
donde la vida en su vertiginosa inmensidad
ha desolado todo vestigio de soledad.
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