sagrael
Poeta recién llegado
Eternidades como títeres
Y las arenas de tus ojos
Han maltratado nuestros ataúdes
Solo espero con ansia la soledad
Que dará vida a tu esclavitud
El infinito enfermo
Resbalándose contra el jinete de la muerte
Mientras la luna efímera del otoño
Siembra las nubes de tu sepulcro
Como caminar entre estos tus huesos
Que al sentir el sonar extraño
Mi martirio se hace odio.
Mirar de nuevo, y vivir en el edén
Donde cada susurro absurdo
Oculta el jardín de rosas nocturnas
Es una cita a una serpiente
Que tomara tus manos
Y cederé con su veneno
La transformación demoníaca.
Escucha las olas subir
Y la brisa quemar tu piel
Respira el fresco horror de mi alcoba
Los acordes de la noche
Rasgan la intimidad del cielo
Esperando la muerte sutil y fétida.
Siente como tu fe se esfuma
Por los acantilados
Y de su cara moldeada
Solo queda el sentir temor
A tus presagios de amor.
Los demonios dejan el espacio
Para entrar en tu alma condenada
Este es el fin de todo
El fin del paraíso perdido
Oye el coro creciente que trae un nuevo amanecer
El destino embrujando las estrellas
Danza tétrica que de bajo de tus ojos te ocultas
Y caigan de nuevo tus lágrimas
Y ardan negras tus esperanzas
Mientras te reflejas en este el espejo
Refleja nuestras identidad, nuestra maldad.
Nuestros gritos arrastrarán a los ángeles
Por aquellos condenados en llamas
Pero nuestros corazones como cruces pesadas
Llevan a cabo la creencia inútil
Sobresaliendo los poemas
Putrefacción, salvación
A un reino sin sabor
Mejor la esclavitud.
Ahorcar la esclavitud
Y ceder a un día lluvioso
La madrugada fugaz
Y el canto de tus uñas
Encajaran el viaje eterno
Con lágrimas en los ojos
Y la castidad, y el exceso
A los demonios del bosque
Que algún día fundo tu nombre
Y dio a beber su sangre
Vampiro, solo vampiro
En esta noche, en esta noche erótica
Dar fin a la esclavitud
Y mantener la llama eterna
Donde se funde el corazón
Y da comienzo al edén
Descansa en la eterna oscuridad
Eterna esclavitud.
Y las arenas de tus ojos
Han maltratado nuestros ataúdes
Solo espero con ansia la soledad
Que dará vida a tu esclavitud
El infinito enfermo
Resbalándose contra el jinete de la muerte
Mientras la luna efímera del otoño
Siembra las nubes de tu sepulcro
Como caminar entre estos tus huesos
Que al sentir el sonar extraño
Mi martirio se hace odio.
Mirar de nuevo, y vivir en el edén
Donde cada susurro absurdo
Oculta el jardín de rosas nocturnas
Es una cita a una serpiente
Que tomara tus manos
Y cederé con su veneno
La transformación demoníaca.
Escucha las olas subir
Y la brisa quemar tu piel
Respira el fresco horror de mi alcoba
Los acordes de la noche
Rasgan la intimidad del cielo
Esperando la muerte sutil y fétida.
Siente como tu fe se esfuma
Por los acantilados
Y de su cara moldeada
Solo queda el sentir temor
A tus presagios de amor.
Los demonios dejan el espacio
Para entrar en tu alma condenada
Este es el fin de todo
El fin del paraíso perdido
Oye el coro creciente que trae un nuevo amanecer
El destino embrujando las estrellas
Danza tétrica que de bajo de tus ojos te ocultas
Y caigan de nuevo tus lágrimas
Y ardan negras tus esperanzas
Mientras te reflejas en este el espejo
Refleja nuestras identidad, nuestra maldad.
Nuestros gritos arrastrarán a los ángeles
Por aquellos condenados en llamas
Pero nuestros corazones como cruces pesadas
Llevan a cabo la creencia inútil
Sobresaliendo los poemas
Putrefacción, salvación
A un reino sin sabor
Mejor la esclavitud.
Ahorcar la esclavitud
Y ceder a un día lluvioso
La madrugada fugaz
Y el canto de tus uñas
Encajaran el viaje eterno
Con lágrimas en los ojos
Y la castidad, y el exceso
A los demonios del bosque
Que algún día fundo tu nombre
Y dio a beber su sangre
Vampiro, solo vampiro
En esta noche, en esta noche erótica
Dar fin a la esclavitud
Y mantener la llama eterna
Donde se funde el corazón
Y da comienzo al edén
Descansa en la eterna oscuridad
Eterna esclavitud.