Esperar que las heridas sanen
A veces es más doloroso
Que la herida misma.
Reconocerse equivocada,
Y a la vez imposibilitada
Para cualquier tipo de movimiento
en pos de una mejora.
Es insoportable.
Las lágrimas ya no alcanzan
Y la pena nunca es suficiente.
El arrepentimiento no compra el olvido,
Y el cariño no sana al alma.
El sentimiento es inquebrantable,
El perdón esquivo
Y la realidad una sola.
No quedaron fuerzas para intentar nada.
Todo se terminó de a poco.
Solo queda un deseo
Que cada vez se hace más fuerte...
Desaparecer.
Disiparse lentamente,
Y hacerse aire.
A veces es más doloroso
Que la herida misma.
Reconocerse equivocada,
Y a la vez imposibilitada
Para cualquier tipo de movimiento
en pos de una mejora.
Es insoportable.
Las lágrimas ya no alcanzan
Y la pena nunca es suficiente.
El arrepentimiento no compra el olvido,
Y el cariño no sana al alma.
El sentimiento es inquebrantable,
El perdón esquivo
Y la realidad una sola.
No quedaron fuerzas para intentar nada.
Todo se terminó de a poco.
Solo queda un deseo
Que cada vez se hace más fuerte...
Desaparecer.
Disiparse lentamente,
Y hacerse aire.
