Peléate contra la naturaleza
que vida te dio;
lucha con la corteza terrestre,
con el magma que habita en su interior.
Grita a los puntos cardinales
que no entiendes cual es tu sitio,
si existe algún timón
que controle tu destino,
si la razón gana contra el loco desvarío
que va extendiéndose por tu atrofiado organismo.
Oscilas como una llama
entre lo que notas real
y aquello que sientes adentro,
que no se puede tocar.
Y quieres una arca construir
para conservar los ideales
que como un mecano elaboraste
y que la furia de un diablo, desafiante,
dañó en lo profundo de su base.
A una isla desierta, desterrarte.
Como un Robinson aislado,
rumiar las persistentes derrotas
que acumulas en tu petate.
Dejar que tu mente sea escalpelo
que raje, desmembre ,
los gajos de tu alma torturada,
que sangre, agonice,
sobre la foto de tu familia perdida.
que vida te dio;
lucha con la corteza terrestre,
con el magma que habita en su interior.
Grita a los puntos cardinales
que no entiendes cual es tu sitio,
si existe algún timón
que controle tu destino,
si la razón gana contra el loco desvarío
que va extendiéndose por tu atrofiado organismo.
Oscilas como una llama
entre lo que notas real
y aquello que sientes adentro,
que no se puede tocar.
Y quieres una arca construir
para conservar los ideales
que como un mecano elaboraste
y que la furia de un diablo, desafiante,
dañó en lo profundo de su base.
A una isla desierta, desterrarte.
Como un Robinson aislado,
rumiar las persistentes derrotas
que acumulas en tu petate.
Dejar que tu mente sea escalpelo
que raje, desmembre ,
los gajos de tu alma torturada,
que sangre, agonice,
sobre la foto de tu familia perdida.