Maktú
Poeta que considera el portal su segunda casa
Ajado se me olvida lo bendito
y atado sufro en burdas apetencias;
malevo pierdo a mares las esencias
que ayer daban aroma a mi infinito.
Ajado pierdo el verso que recito
sumándolo a un sopor de impertinencias;
malevo me desarmo en estridencias
con ecos de un pasado ya marchito.
Sediento busco el agua ansiosamente
por darle su perdón a mi pecado
furioso y con el alma intermitente.
Herido el corazón tengo ensartado
clavado en el dolor de algún tridente
absorto en un morirse desangrado.
y atado sufro en burdas apetencias;
malevo pierdo a mares las esencias
que ayer daban aroma a mi infinito.
Ajado pierdo el verso que recito
sumándolo a un sopor de impertinencias;
malevo me desarmo en estridencias
con ecos de un pasado ya marchito.
Sediento busco el agua ansiosamente
por darle su perdón a mi pecado
furioso y con el alma intermitente.
Herido el corazón tengo ensartado
clavado en el dolor de algún tridente
absorto en un morirse desangrado.