Ajedrez

danie

solo un pensamiento...
En un lugar remoto de la desguarnecida estepa de Atacama, sobre el otero que recorre el páramo árido, se encuentra un recinto formado por cuatro atalayas de piedra calcárea que contienen en su fondo un tablero de madera de sesenta y cuatro cuadrados (dispuestos en ocho filas y ocho columnas) alternados en dos colores: negro y blanco, con sus susodichos trebejos que representan a cada cuadrado. Dos longevos y calvos personajes de barba tupida y blanca, piensan desde las esquinas, en como mover las piezas. En la arista del tablero hay un reloj que derrama desde su receptáculo finos hilos de arena sobre mi cabeza.

Fin
 
Última edición:
En un lugar remoto de la desguarnecida estepa de Atacama, sobre el otero que recorre el páramo árido, se encuentra un recinto formado por cuatro atalayas de piedra calcárea que contienen en su fondo un tablero de madera de sesenta y cuatro cuadrados (dispuestos en ocho filas y ocho columnas) alternados en dos colores: negro y blanco, con sus susodichos trebejos que representan a cada cuadrado. Dos longevos y calvos personajes de barba tupida y blanca, piensan desde las esquinas, en como mover las piezas. En la arista del tablero hay un reloj que derrama desde su receptáculo finos hilos de arena sobre mi cabeza.

Fin


interesante, el juego es así, las piezas se mueven y tú las distingues, abrazos
 
Me encanta el ajedrez y tu escrito es muy hermoso.
La imgen me hizo emocionarme pues el ajedrez
no es un juego facil, se debe meditar muy bien
cual pieza mover y la vida depende del movimiento.
Ha sido muy grato leerte. Saludos y Bendiciones.
 
En un lugar remoto de la desguarnecida estepa de Atacama, sobre el otero que recorre el páramo árido, se encuentra un recinto formado por cuatro atalayas de piedra calcárea que contienen en su fondo un tablero de madera de sesenta y cuatro cuadrados (dispuestos en ocho filas y ocho columnas) alternados en dos colores: negro y blanco, con sus susodichos trebejos que representan a cada cuadrado. Dos longevos y calvos personajes de barba tupida y blanca, piensan desde las esquinas, en como mover las piezas. En la arista del tablero hay un reloj que derrama desde su receptáculo finos hilos de arena sobre mi cabeza.

Fin
Un juego muy bueno el del ajedrez, entretenido y capaz de ampliar la mente, pues todo aquello que te haga pensar siempre es constructivo, buenas letras Danie, ¿Una partida? jajaja.
Un abrazo amigo poeta.
 
Interesante descripción de este tablero con humanos, donde el juego pasa a un segundo plano y se centra en su pensar y el como actuar, muy buenas imágenes. Un gusto leerte, saludos de tu amigo Carlos Andrés desde Bogotá Colombia.
 
DANIE
Muy buenas y originales lineas las que has compartido,
el juego de ajedréz es por demâs interesante , y hay que estar muy atento
de ver como se mueven las piezas al jugarlo, pues suele sacar dolores de cabeza.
Es muy grato leer tus escritos , Felicidades por tu original talento.
Saludos y afecto de tu amiga Alma Soňadora
 
Que hermoso relatas el mejor juego del mundo, bueno para mi.. es muy interesante lo que nos dejas.. Saludos
 
En un lugar remoto de la desguarnecida estepa de Atacama, sobre el otero que recorre el páramo árido, se encuentra un recinto formado por cuatro atalayas de piedra calcárea que contienen en su fondo un tablero de madera de sesenta y cuatro cuadrados (dispuestos en ocho filas y ocho columnas) alternados en dos colores: negro y blanco, con sus susodichos trebejos que representan a cada cuadrado. Dos longevos y calvos personajes de barba tupida y blanca, piensan desde las esquinas, en como mover las piezas. En la arista del tablero hay un reloj que derrama desde su receptáculo finos hilos de arena sobre mi cabeza.
Interesante.
 
En un lugar remoto de la desguarnecida estepa de Atacama, sobre el otero que recorre el páramo árido, se encuentra un recinto formado por cuatro atalayas de piedra calcárea que contienen en su fondo un tablero de madera de sesenta y cuatro cuadrados (dispuestos en ocho filas y ocho columnas) alternados en dos colores: negro y blanco, con sus susodichos trebejos que representan a cada cuadrado. Dos longevos y calvos personajes de barba tupida y blanca, piensan desde las esquinas, en como mover las piezas. En la arista del tablero hay un reloj que derrama desde su receptáculo finos hilos de arena sobre mi cabeza.

Fin
Jugar en ea historia del ajedrez para dejar que reverberen los espejos de un
dominio frente a las piezas. me gusto. saludos amables de luzyabsenta
 

MundoPoesía se mantiene gracias a la publicidad y al apoyo (opcional) de nuestra comunidad.

♥ Hacer una donación
Atrás
Arriba